La posición de
Novak Djokovic en la cima del tenis masculino sigue generando debate, pero quienes mejor le conocen sostienen que su techo competitivo no ha cambiado. Su exentrenador
Goran Ivanisevic, que trabajó a su lado durante más de cinco años en una de las etapas más exitosas de su carrera, ha ofrecido una valoración clara: las dudas en torno a Djokovic suelen subestimar la dimensión psicológica que ha definido su longevidad.
Djokovic, que actualmente gestiona un calendario reducido en 2026, solo ha disputado dos torneos en lo que va de temporada. Alcanzó la final del Open de Australia y después cayó en octavos de Indian Wells ante el campeón defensor Jack Draper, firmando un balance de 7–2. Su baja tanto en el Miami Open como en el Masters de Montecarlo ha alimentado aún más las especulaciones sobre su estado físico y sus perspectivas a largo plazo.
No obstante, la perspectiva de Ivanisevic se forja en la experiencia directa. Durante su asociación, Djokovic conquistó múltiples títulos de Grand Slam y reafirmó su condición de uno de los jugadores más constantes del circuito. Incluso desde su último major en el US Open 2023, el serbio se ha mantenido competitivo, alcanzando dos finales y cinco semifinales en los últimos nueve Grand Slams.
Con ese contexto, Ivanisevic rechaza la narrativa del declive y señala, en cambio, la continuidad de Djokovic para competir hasta las rondas finales y sostener un ranking de top 3 pese a sus apariciones limitadas. Su argumento se centra menos en métricas físicas y más en la mentalidad, que considera el factor decisivo en la alta competición.
“Nunca puedes descartarlo”: Ivanisevic sobre la mentalidad de Djokovic
El análisis de Ivanisevic se enfoca en la psicología competitiva de Djokovic, a la que describe como fundamentalmente distinta a la de la mayoría de jugadores del circuito. Apoyándose en años de estrecha colaboración, sostiene que los límites convencionales no se le aplican del mismo modo, especialmente en los Grand Slams, donde la resiliencia mental suele decidir los desenlaces.
También criticó las valoraciones externas recurrentes que cuestionan las opciones de Djokovic, sugiriendo que tales análisis pasan por alto elementos nucleares del rendimiento de élite. Para Ivanisevic, la motivación permanece intacta, impulsada por un vínculo sostenido con el deporte y el entorno competitivo más que por expectativas externas o el ranking.
“Si no hubiera estado con Novak, quizá diría que no es posible”, dijo Ivanisevic a
Sportklub. “Pero como le conozco y le he visto jugar durante cinco años, las palabras ‘no puedo’, ‘imposible’ no existen para él… no forman parte de su vocabulario. Es posible, por supuesto que es posible. Cuando pienso en la final de Australia, él está ahí, nunca puedes descartarlo. Si está preparado mentalmente y concentrado, eso es todo.”
“Escucho a muchos supuestos expertos en tenis, y siempre hay alguien que le da por acabado. No sé si esas personas siquiera ven o entienden el tenis. Djokovic está motivado por el hecho de que ama el tenis, le encanta estar en la pista, le gusta competir, le gusta ganar.”
“También oí que planea jugar hasta los Juegos Olímpicos, y aún queda tiempo para eso… Seguirá estando entre los mejores”, añadió el técnico croata. “Mira cuántos torneos jugó el año pasado, y terminó No. 3 del mundo. No importa lo que se diga.”
“Sigo pensando que solo Novak puede ganarles”
La fase actual de Djokovic refleja una reducción estratégica de la carga de trabajo más que un declive competitivo pleno. Desde comienzos de 2024, su planificación se ha vuelto cada vez más selectiva, dando prioridad a los grandes torneos y a los periodos de recuperación. Ese enfoque ha coincidido con una presencia constante en las últimas rondas de los Grand Slams, incluso sin añadir más títulos a su palmarés.
La trayectoria del serbio hasta la final del Open de Australia a principios de este año reforzó ese patrón, confirmando su capacidad para competir en el formato al mejor de cinco. El argumento de Ivanisevic se alinea con esa evidencia: aunque jugadores más jóvenes como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner han tomado roles de liderazgo en el circuito, Djokovic sigue siendo un aspirante real en escenarios donde la experiencia y la gestión de partidos resultan decisivas.
“Ellos, especialmente Alcaraz, perdieron partidos la temporada pasada en torneos al mejor de tres. No esperaba que Korda le ganara en Miami, aunque le respeto mucho; es un jugador increíble pero a menudo lidia con lesiones. En cuanto a Sinner, en Australia perdió con Novak, con quien siempre puedes perder. También vi su derrota ante Mensik en Doha. Así que… Sinner y Alcaraz perdieron dos partidos cada uno, pero no lo llamaría una crisis. En Grand Slams, sigo pensando que solo Novak puede ganarles, aunque no es fácil derrotar a ambos en día y medio.”
Nuevo capítulo con Arthur Fils y una visión más amplia del circuito
Junto a sus comentarios sobre Djokovic, Ivanisevic ha regresado recientemente al banquillo en un contexto diferente, uniéndose al equipo de Arthur Fils. El jugador francés, que se perdió una parte importante de la temporada 2025 por lesión, ha regresado con fuerza en 2026, acumulando un registro de 13–5 que incluye una final en Doha y una semifinal en Miami.
Ivanisevic describió la colaboración como un proyecto a largo plazo, subrayando la sintonía dentro del equipo técnico y la trayectoria de desarrollo del jugador. Fils, previamente clasificado hasta el No. 14 del mundo antes de su parón por lesión, es visto internamente como un futuro top cinco, aunque las expectativas se mantienen deliberadamente medidas por ahora.
“Es genial. Antes que nada, tengo que agradecer a Cinka; me había llamado varias veces antes, pero en ese momento tenía otros proyectos. Ahora todo sucedió muy rápido. Hablamos cinco minutos y la colaboración empezó casi de inmediato. Nos entendemos, y es muy importante que como entrenadores compartamos la misma visión para poder complementarnos.”
“Arthur es uno de los jóvenes más talentosos. Antes de la lesión, era No. 14 del mundo”, aseguró Ivanisevic. “Desafortunadamente, estuvo fuera siete meses, pero con unos meses más representa el futuro del tenis. Le veo en el Top 5; tiene una calidad enorme. Espero que llegue pronto, pero no hay presión. Es un proyecto que me entusiasma mucho.”