Tras el Sunshine Double, encabezado por Indian Wells seguido del Miami Open, los mejores jugadores del mundo se preparan para enfrentarse a la temporada de tierra batida. El primer gran torneo será el Masters 1000 de Montecarlo, donde Andrey Rublev venció a Holger Rune el año pasado, y culminará con Roland Garros, que ganó Novak Djokovic tras superar a Carlos Alcaraz en semifinales y a Casper Ruud en la final.
El top-10 se enfrentará a una variada defensa de puntos, lo que podría traer cambios significativos en la clasificación. Djokovic defiende la mayoría de sus puntos en Roland Garros, por lo que es poco probable que abandone el número 1 del mundo en las próximas semanas, aunque Jannik Sinner defiende 1.800 puntos menos que Nole y podría reducir significativamente la diferencia o incluso disputarle el primer puesto.
Durante la temporada de tierra batida, Djokovic jugó en Montecarlo, el Abierto de Srpska y el Masters de Roma, alcanzando sólo los cuartos de final en cada uno de ellos. Sin embargo, logró su mejor nivel en Roland Garros y se hizo con el título, sumando un total de 2315 puntos.
Por su parte, el número 3 del mundo, Carlos Alcaraz, ganó los ATP 500 Barcelona Open y Madrid Open, alcanzó la segunda ronda en el Abierto de Roma y cayó en semifinales de Roland Garros ante Djokovic, acumulando 2.265 puntos. Sinner, por su parte, es el jugador que menos puntos defiende entre los ocho primeros, con sólo 585, y deberá trasladar sus resultados en pista dura a la arcilla europea.
Dos jugadores que tendrán que defender más de la mitad de sus puntos en los próximos dos meses son el número 7 del mundo, Holger Rune (1835), y el número 8, Casper Ruud (1935), lo que brinda una oportunidad de ascenso a Grigor Dimitrov y Hubert Hurkacz, que defienden sólo 420 y 235 puntos, respectivamente, con diferencias mínimas de puntos.
Daniil Medvedev también debe ser cauteloso, ya que defiende 1280 puntos, principalmente debido a su buen rendimiento en el Open de Roma Masters 1000, aunque suele tener problemas durante la temporada de tierra batida. Además, Alexander Zverev, uno de los jugadores que más destaca sobre tierra batida, defiende 1025 puntos.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.