Jannik Sinner prolongó su dominio en los ATP Masters 1000 con un controlado 6-3, 6-3 sobre Damir Dzumhur en el
Miami Open, extendiendo una racha que lo sitúa al borde de la historia. El italiano suma ahora 24 sets consecutivos ganados a este nivel, igualando el récord absoluto de Novak Djokovic, y se encuentra a un set de establecer un nuevo listón en la categoría.
El resultado también elevó la racha de victorias de Sinner en torneos Masters 1000 a 12 partidos, tras sus títulos en el Paris Masters y Indian Wells. A lo largo de esos encuentros, el número 2 del mundo ha combinado regularidad con eficacia, cediendo solo ocho puntos con su primer servicio en su debut en Miami, según Infosys ATP Stats.
El registro de Sinner en Miami refuerza aún más su comodidad en el torneo. A sus 24 años, posee ahora un balance de 20–3 en el Hard Rock Stadium, su mejor marca en cualquier Masters 1000. Tras alcanzar la final en 2021 y 2023 antes de alzar el título en 2024, regresó este año después de perderse la edición anterior por suspensión.
Pese a la magnitud de su racha, la propia valoración de Sinner fue mesurada. Reconoció la dificultad de los estrenos y señaló el limitado tiempo de preparación debido a las interrupciones por lluvia, enmarcando su actuación dentro de un proceso más amplio y no como una declaración de dominio.
Sinner modera las expectativas pese a la racha histórica
Sinner describió su debut como un inicio positivo en circunstancias exigentes, subrayando tanto las condiciones de Miami como la naturaleza de los partidos de primera ronda. Recalcó que adaptarse con rapidez fue clave tras disponer de poco tiempo en pista en los días previos al encuentro.
“El primer partido nunca es fácil. No he tenido mucho tiempo para ajustarme aquí”, afirmó el 4 veces campeón de Grand Slam en
Tennis Channel. “Ha llovido mucho en los últimos días, así que ayer tuvimos la suerte de tener una hora seguida en pista. Los estrenos nunca son sencillos en ningún caso. Estoy muy contento con el rendimiento de hoy, y ahora veremos qué viene.”
Más allá del resultado inmediato, Sinner rechazó la idea de que su reciente dominio marque una clara separación respecto al resto del circuito. Aunque sus resultados sugieren una ventaja sostenida, indicó que los márgenes siguen siendo estrechos y que el nivel actual en el tour continúa subiendo.
“Hay muchos jugadores que vienen empujando, y también jugadores que llevan tiempo en el circuito. No me gusta dar nombres, pero la gente está muy cerca. Aunque parezca que yo he estado ganando y otros también, la brecha no es tan grande. Tenemos que ser muy cuidadosos y seguir mejorando.”
Esa perspectiva refleja un patrón más amplio en el enfoque de Sinner. En lugar de encuadrar su racha en términos de control del circuito, apunta de forma constante a áreas de mejora en su propio juego, manteniendo el foco en la progresión y no en los resultados.
“Me concentro más en mí mismo, en lo que tengo que hacer. Cuando reviso mis partidos, todavía veo muchas áreas en las que puedo mejorar. Eso es algo positivo para mí como jugador. Intentamos ir día a día, con recuperación pero también manteniendo buenas sensaciones en la pista, y luego veremos cómo va.”
Elogios a Fonseca y contexto más amplio del circuito
Junto a su propia actuación, Sinner también abordó la irrupción de jugadores jóvenes, destacando a Joao Fonseca como uno de los nombres más prometedores que emergen en el tour. El brasileño ha llamado la atención en los últimos meses, y las palabras de Sinner añadieron más peso a las expectativas sobre su desarrollo.
La valoración de Sinner cobró especial relevancia a la luz de las recientes comparaciones entre él, Carlos Alcaraz y Fonseca. El italiano se midió al brasileño apenas una semana antes en Indian Wells, donde se impuso por 7-6(6), 7-6(4) en un duelo muy igualado, subrayando tanto la diferencia de experiencia como el nivel que Fonseca ya es capaz de ofrecer en los grandes escenarios.
En lugar de reforzar una jerarquía fija, Sinner apuntó a la naturaleza fluida de la competencia y al potencial de progresión rápida entre los más jóvenes. “Es un talento increíble. Le deseo solo lo mejor. Está jugando a un nivel altísimo y creo que va a dar pasos enormes”, dijo el número 2 del mundo. “Tiene un muy buen equipo a su lado y una familia muy buena, que también es muy importante. Soy muy fan suyo.”
Aunque la forma actual de Sinner lo sitúa entre las figuras de referencia del tour, sus declaraciones sugieren una visión más equilibrada del panorama competitivo. La convergencia de aspirantes consolidados y jóvenes emergentes sigue moldeando el tenis masculino, con un dominio a corto plazo compensado por la incertidumbre a largo plazo.
Mientras Sinner se prepara para la siguiente ronda en Miami, donde se medirá a Corentin Moutet, su enfoque inmediato no cambia. Pese a estar a las puertas de un récord en solitario y de perseguir un posible Sunshine Double —el primero desde Roger Federer en 2017—, su énfasis sigue puesto en el avance incremental y no en los hitos.