Gael Monfils abrió la que se espera sea su última campaña en Montecarlo con una victoria por 6-7(7), 6-1, 6-4 ante el No. 30 del mundo Tallon Griekspoor, remontando un set en contra. El francés, de 39 años y presente con invitación, llegaba tras derrotas tempranas en el Sunshine Double y con mínima preparación en tierra batida, necesitando tiempo para asentarse en el partido.
El primer set estuvo marcado por la inestabilidad al saque de ambos. Griekspoor quebró de inicio pero no pudo consolidar, mientras que Monfils también sufrió para sostener con regularidad. Tras múltiples breaks, el parcial se decidió en un tiebreak en el que el neerlandés aprovechó errores, incluida una doble falta de Monfils con 7-7.
Pese a adelantarse, el impulso de Griekspoor se vio interrumpido al comienzo del segundo set, cuando requirió atención por un problema en el hombro. Su primer servicio perdió eficacia y le costó mantener la intensidad desde el fondo, lo que permitió a Monfils dar un paso adelante y mandar en más intercambios.
Monfils respondió aumentando la tolerancia al peloteo y reduciendo errores, usando profundidad y variación para forzar bolas más cortas. El ajuste resultó eficaz y niveló el partido tras una hora y treinta minutos, inclinando el control antes del set definitivo.
Cambio físico altera la dinámica del partido
El segundo set marcó un punto de inflexión claro, con Griekspoor incapaz de sostener su nivel anterior tras el tiempo médico. La efectividad de su primer saque disminuyó y su movilidad pareció más limitada, reduciendo su capacidad para dominar los puntos desde posiciones neutras.
Monfils se benefició al dictar más intercambios, especialmente al resto. Alargó los peloteos y cargó sobre el lado de revés, forzando errores y llevando el duelo a patrones más largos que favorecieron su solidez. El francés recorrió el set con mínima resistencia para restablecer la igualdad.
“Tuve que encontrar el equilibrio con, por supuesto, muchas emociones, sabiendo que es mi último año aquí”, dijo Monfils. “Tampoco he jugado desde Indian Wells, así que no fue fácil, pero al final encontré mi distancia y estoy bastante contento con esta victoria.”
La experiencia decide en la recta final
Con la inercia a su favor, Monfils mantuvo el nivel en el set definitivo y gestionó mejor los momentos clave. Inicialmente no pudo cerrar con su servicio con 5-2, pero respondió salvando una bola de break en su siguiente turno de saque, conservando la calma bajo presión.
El partido se cerró en poco más de dos horas, sellando un hito notable. Monfils se convirtió en el ganador de más edad en Montecarlo desde 1973 y alcanzó las 145 victorias en ATP Masters 1000, la cifra más alta entre los jugadores franceses. “Me encanta jugar con emoción, me encanta jugar con el público. El equilibrio me resulta fácil de encontrar porque es alegría y puedo permitir mi creatividad en la pista.”
Mejora su balance a 16-12 en Montecarlo, tras debutar en el torneo en 2005 y alcanzar la final en 2016. Monfils se enfrentará a Alexander Bublik en segunda ronda, con la intención de prolongar su camino en la que ha enmarcado como su última participación en el certamen.