Stan Wawrinka y Andy Murray pueden ser perfectamente considerados los dos mejores jugadores de la generación de Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer quitándolos a ellos. Por lo menos, son los únicos que han sido capaces de ganar más de un Grand Slam. Ahora están dando sus últimos coletazos en el circuito, y el suizo ha tenido unas palabras emotivas hacia su histórico rival y amigo.
Hoy, su suerte es distinta. El tenista de 39 años debutó con éxito este lunes en SW19, tras derrotar en sets corridos al wildcard local Charles Broom. Por otro lado, la participación de Murray sigue en duda, ya que está programado que debute este martes, pero dados sus problemas físicos, mencionó que haría una última prueba en cancha este lunes antes de decidir si juega en el torneo.
En la rueda de prensa posterior a la victoria de Wawrinka, uno de los temas sobre los que se le preguntó al suizo fue el legado que dejará Andy Murray, mientras que él habló de su buena relación con él tras décadas de rivalidad y de sus recuerdos con el bicampeón de Wimbledon: "Han sido más de 20 años. Por supuesto, son muchos", dijo Wawrinka.
"La primera vez con el techo cerrado aquí fue algo especial jugar aquí contra él en casa. Ha sido un campeón increíble. Aplastó a todo el mundo. Ganó todo lo que se puede ganar en este deporte. Ha sido el número uno. Ha sido un ejemplo para muchos jugadores. Es un gran tipo".
"Somos buenos amigos. Como ya he dicho, hace más de 20 años. Hemos pasado mucho tiempo juntos en la pista, en los entrenamientos... hemos pasado mucho tiempo juntos. Siempre hemos tenido una buena relación", añadió Wawrinka.
Se espera que el partido de Andy Murray contra Tomas Machac se juegue en la Pista Central si el escocés está físicamente en condiciones de saltar a la cancha. El ex número 1 del mundo se sometió a una operación menor de espalda y espera un regreso milagroso después de sólo 10 días.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.