Casper Ruud nunca le había ganado un set a Novak Djokovic, ni siquiera en las tres veces que se habían enfrentado anteriormente en tierra batida, la superficie preferida del noruega. Pues esta vez lo ha conseguido, y no solo eso, sino que le ha dejado fuera de la final del Masters 1000 de Montecarlo 2024.
Ruud selló una épica victoria por 6-4, 1-6 y 6-4 sobre Djokovic para alcanzar la final, en la que se enfrentará mañana a Stefanos Tsitsipas. Nunca había ganado a Djokovic en su vida perdiendo cinco veces, incluida la final de Roland Garros. Pero ahora se ha vengado ganando en tres sets y propinando otra aplastante derrota a Djokovic.
Ruud logró un tempranero break para abrir el primer set. Se metió en el partido y se puso 4-1 arriba. Djokovic recuperó un break, pero no fue suficiente para remontar el set. El segundo set fue un regreso a la forma para Djokovic, que se hizo con un tempranero break y lo decantó a su favor. Ruud comenzó a desmoronarse y parecía probable que perdiera el partido con un marcador de 6-1 a favor de Djokovic. Pero la remontada de Ruud fue magnífica.
Se puso 3-0 arriba en el set decisivo y siguió concentrado en su tarea. Consiguió seis golpes ganadores y no cometió errores no forzados en esos juegos, a diferencia de Djokovic, que cometió cuatro y tres respectivamente. Ruud no pudo mantenerlo del todo, pero lo recuperó en el décimo juego en un momento crucial, ya que Djokovic pasó a perder a partir de ahí.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.