Carlos Alcaraz ha admitido que su objetivo es mejorar su rendimiento en la última parte del año de cara a la temporada 2024, tras su derrota en el trofeo del US Open y sus decepcionantes resultados en la recta final de la temporada por segundo año consecutivo. El español se ha alejado de los focos en los últimos meses, lo que ha puesto en duda su regularidad a lo largo de todo el año.
El bicampeón de Grand Slam tuvo una actuación destacada en Wimbledon, donde se proclamó campeón al derrotar a Novak Djokovic en la final. Sin embargo, tras su eliminación en las semifinales de Flushing Meadows, donde también perdió el número 1 mundial, Alcaraz experimentó un bajón en su forma habitual.
La sensación del tenis de 20 años reconoció que no estuvo a su mejor nivel en los últimos meses de 2023 y expresó su esperanza de mejorar sus resultados en futuras temporadas. "Por ejemplo, otra cosa en la que tengo que mejorar es en la parte final de la temporada, después del US Open. (No se acaba cuando termina el torneo). Tengo que seguir entrenando y mantenerme concentrado para tener un mejor final. Tiene que ser mejor que lo que he hecho este año", declaró Alcaraz.
A pesar de no rendir a su nivel habitual, experimentó un resurgimiento en las Finales ATP, avanzando a la segunda ronda con victorias sobre Andrey Rublev y Daniil Medvedev. Sin embargo, cayó ante Alexander Zverev en octavos y fue eliminado en semifinales contra Djokovic.
Alcaraz hizo balance del año: "Ha sido un año increíblemente bueno. Empecé con mal pie al retirarme de Australia, pero Wimbledon fue espectacular. Aunque, en realidad, pensaba que el año sería más difícil. Que sería difícil igualar 2022".
Alcaraz también compartió su lección más importante del año, con la esperanza de que le ayude a superar momentos difíciles en los partidos: "Una de las cosas que he aprendido en 2023 es cómo afrontar (y superar) ciertas situaciones en la pista, como lo que me ocurrió contra Djokovic en Roland Garros", concluyó el número 2 del mundo.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.