Andy Murray se retiró del tenis tras caer eliminado en los cuartos de final del dobles masculino en los Juegos Olímpicos de París 2024. El británico es una de las mayores leyendas de la historia del deporte de la raqueta y existían planes de crear un centro de tenis en su honor dirigido por su familia y liderado por su madre Judy. Sin embargo, este proyecto se ha cancelado, generando una reacción irónica del ex número 1 del mundo.
El centro de tenis iba a construirse cerca de Dunblane, ciudad natal de Andy, e incluso la Asociación de Tenis sobre Hierba (LTA) había prometido 5 millones de libras para el proyecto. Sin embargo, se enfrentó a la oposición de activistas que argumentaban que no debía construirse en terrenos del cinturón verde.
La Fundación MurrayPlay, organización benéfica de Judy Murray, anunció "con profundo pesar y tristeza" que el proyecto no seguiría adelante debido a los elevados costes de construcción y energía, el largo proceso de planificación y las conversaciones con los órganos de gobierno.
Un portavoz de la Fundación dijo: "La familia Murray está orgullosa de lo que ha contribuido al tenis en el Reino Unido y sigue comprometida con el crecimiento del juego".
"A lo largo de 12 años, Judy ha invertido mucho tiempo y ha encontrado indiferencia y oposición durante gran parte de ese periodo. Sin embargo, ella y su equipo perseveraron hasta que varios factores conspiraron para dejar el proyecto inviable en su forma actual", añadió el portavoz. "Ya no tenemos previsto solicitar una autorización de planificación detallada en el emplazamiento de Park of Keir".
Tras la publicación de la noticia en el sitio web de la BBC, el tricampeón de Grand Slam Andy Murray reaccionó en las redes sociales con un breve mensaje: Qué sorpresa", escribió, acompañando su contundente comentario con un emoji de "ojos en blanco".
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.