Alexander Zverev ha abordado con firmeza las críticas recibidas tras no haber logrado alcanzar el número uno del ranking ATP durante la reciente ausencia por lesión de Jannik Sinner. En su intervención ante los medios durante el Abierto de Roma, el actual número dos del mundo defendió su rendimiento y cuestionó el tono de algunos análisis mediáticos.
Tras alcanzar la final del Open de Australia hace tres meses —donde cayó ante Sinner en tres sets—, la suspensión del italiano por dos meses parecía abrir una ventana clara para que Zverev ascendiera a lo más alto del ranking. Sin embargo, el alemán no logró capitalizar esa oportunidad en términos de puntos, pese a modificar su calendario habitual para buscar sumar en el llamado Golden Swing sudamericano.
Zverev optó por disputar los torneos de Buenos Aires y Río de Janeiro, partiendo como gran favorito al ser el único jugador del top 10 presente en ambos cuadros. No obstante, sus campañas terminaron de forma prematura, con sendas eliminaciones en cuartos de final. Las siguientes semanas tampoco ofrecieron un panorama más alentador: cayó en segunda ronda en Acapulco, octavos en Miami y sufrió derrotas tempranas en Indian Wells y Montecarlo.
“¿Número uno del mundo? Estaría bien. No lo sé. No lo he conseguido. Creo que lo conseguiré”, expresó Zverev. “A los medios también les encanta menospreciar a los jugadores, ¿no?”, añadió, dejando entrever cierto malestar por las valoraciones sobre su desempeño.
Zverev se proclamó campeón del Abierto de Roma 2024, tras vencer en la final a Nicolas Jarry (6-4 y 7-5)
Actualmente, el alemán se encuentra a 1.645 puntos de Novak Djokovic, aunque en Roma defiende el título logrado en 2024, lo que le impide sumar nuevos puntos en este torneo, independientemente de su resultado. Esto complica aún más sus opciones inmediatas de llegar al número uno.
Zverev se refirió también al juicio público que ha recibido por su nivel de juego en los últimos meses:
“Tuve dos meses malos antes de Múnich, ¿verdad? No jugué un gran tenis. De repente soy como el peor número 2 del mundo. Pero estoy ahí por resultados. El sistema de clasificación no miente”, explicó.
Pese a su autocrítica, el jugador alemán defendió el mérito de sus logros recientes: “Sé que no jugué a mi nivel. Pero Carlos (Alcaraz) tampoco. Luego ganó Montecarlo. Hay periodos así en la carrera de un jugador”, sentenció. “¿Creen que Novak está contento con sus resultados? ¿Carlos? Yo tampoco. Pero sigo creyendo que, en los grandes partidos, los mejores se imponen. Y voy a encontrar mi tenis para los grandes torneos”, afirmó con determinación.
Zverev debutará en Roma ante el ganador del duelo entre Camilo Ugo Carabelli y un jugador proveniente de la fase previa. El alemán buscará repetir la hazaña del año pasado, cuando se adjudicó su séptimo título de Masters 1000 tras vencer en la final al chileno Nicolás Jarry por 6-4 y 7-5.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.