En pleno partido de tercera ronda del US Open 2024 contra Jasmine Paolini, Yulia Putintseva nos dejó una escena lamentable ignorando a una recogepelotas. Unas horas después, la jugadora kazaja ha pedido perdón a la implicada en su cuenta personal de Instagram.
Tras ir perdiendo un set y dos juegos contra Paolini, Putintseva se dejó llevar por las emociones. Se quedó inmóvil cuando una recogepelotas le ofreció pelotas nuevas. La kazaja hizo un gesto para que le lanzaran nuevas pelotas. Pero se negó a coger las dos primeras.
Estos golpearon su cuerpo y rodaron por el suelo mientras recibía abucheos generalizados mientras la recogepelotas volvía a la banda con cara de incredulidad. Intentó explicar en las redes sociales que no estaba concentrada tras dejarse llevar por sus emociones.
Además, se mostró más molesta consigo misma por no haber ganado el partido y alabó el trabajo que hacen los recogepelotas en el US Open en medio de las críticas que ha recibido.
"Quiero pedirle disculpas por mi forma de ser cuando me echaba pelotas", escribió en su historia de Instagram.
"Honestamente hablando, no se trataba de ella. Estaba muy cabreada conmigo misma por no haber ganado el partido desde el punto de ruptura y entonces me quedé (tan) vacía de emociones y sumida en mis pensamientos que no me centraba en lo que estaba pasando y en quién me daba la pelota. Todos los recogepelotas lo estaban haciendo increíble, como siempre en el US Open".
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.