Iga Swiatek y Elena Rybakina vivieron una curiosa situación durante su enfrentamiento en el Masters de Roma, después de que el teléfono de la jugadora polaca sonase durante el partido.
Los partidos de tenis se han detenido por varias razones a lo largo del año, pero una llamada telefónica es una forma bastante interesante de parar un encuentro. Mientras Rybakina se preparaba para servir, el árbitro pidió una pausa después de que Swiatek levantara su raqueta. Rápidamente se dio cuenta de que su teléfono estaba sonando y corrió hacia su banquillo para apagarlo.
Al principio le costó encontrarlo, pero enseguida lo hizo y se lo entregó a su entrenador para que no volviera a detener el juego. El partido se reanudó rápidamente, pero el público se echó unas risas por la singular situación.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?