Aryna Sabalenka festejó su triunfo en el Open de Australia 2024 y compartió un animado video en TikTok junto a su equipo, donde todos bailaban en un alegre momento en el hotel de Melbourne. La tenista bielorrusa logró exitosamente la defensa de su título del año 2023, asegurándose así su segundo trofeo de Grand Slam al vencer en esta ocasión a la china Qinwen Zheng.
Con una actuación memorable a lo largo del torneo, Sabalenka demostró ser muy superior a cada una de sus rivales. La número 2 del mundo celebró el nuevo trofeo con su equipo y dejó una divertida constancia en las redes sociales: "Agahahaha lo siento... solo nos estamos divirtiendo. Os dije que íbamos a beber un poco", escribió con emojis de risa.
La bielorrusa no pareció encontrar dificultades en todo el torneo y no cedió ni un solo set. En seis de sus siete partidos, cedió 5 juegos o menos, y sólo Coco Gauff en semifinales logró presionar a Sabalenka, aunque sin mucho éxito, ya que fue llevada al tie-break.
En la primera ronda, la número 2 del mundo se impuso con facilidad a Eva Seidel (6-0, 6-1), y a continuación superó a la joven prodigio Brenda Fruhvirtova (6-3, 6-2). Su primer desafío contra una cabeza de serie llegó en la tercera ronda, donde humilló a la 28ª cabeza de serie Lesia Tsurenko con un doble rosco (6-0, 6-0).
En esta segunda semana, Sabalenka se enfrentó a rivales de mayor talla. La primera fue la resurgente Amanda Anisimova, que no pudo hacer gran cosa contra la bielorrusa y cayó por 6-3 y 6-2. En cuartos de final apareció la 9ª cabeza de serie y campeona de Roland Garros 2021, Barbora Krejcikova, que tampoco planteó problemas (6-2, 6-3).
En la final del US Open 2023, Sabalenka vengó su derrota ante Coco Gauff y, siendo superior, alcanzó la final con una victoria por 7-6(2) y 6-4. La final estuvo siempre bajo control para la ex número 1 del mundo, que dejó a la china Zheng Qinwen a las puertas del título.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.