Serena Williams vuelve a ser oficialmente elegible para competir en el WTA Tour tras ser readmitida en el programa antidopaje de la International Tennis Integrity Agency. La campeona de 23 Grand Slams en singles ha completado el periodo obligatorio de seis meses en el grupo registrado de controles, eliminando el último obstáculo procedimental para un regreso.
La confirmación significa que Williams, con 44 años, ya puede inscribirse en torneos WTA y en Grand Slams si así lo decide. Aunque no ha anunciado una fecha concreta de reaparición, el paso regulatorio es significativo. Sin reingresar en el grupo de control y cumplir el periodo de seguimiento requerido, no habría sido elegible para competir al máximo nivel.
Su readmisión llega tras meses de especulación alimentados por clips de entrenamiento compartidos en redes sociales, incluidos trabajos centrados en el saque y el juego de fondo. Williams había restado importancia antes a las insinuaciones de un regreso, pero la autorización formal cambia inevitablemente la conversación. La elegibilidad transforma la idea de una vuelta de rumor a opción competitiva realista.
Como ex número 1 del mundo y ganadora de 23 grandes individuales, un posible regreso de Williams tendría peso competitivo y comercial. El calendario también encaja con el inminente Sunshine Double en pistas duras norteamericanas, donde eventos de alto perfil podrían ofrecer un escenario natural si decide reaparecer.
Macci pronostica un regreso total de Serena Williams
Rick Macci, quien entrenó a Williams en sus años formativos, cree que la decisión de completar el requisito antidopaje indica una intención seria. El técnico, de 71 años, ha sido tajante en su valoración de que no se trata de un gesto simbólico ni de un plan de aparición temporal. A su juicio, los jugadores no reingresan en el grupo de control ni se comprometen a meses de seguimiento salvo que se estén preparando para competir de verdad.
“Se está entrenando con muchos sparrings, chicos”, dijo a
L’Equipe. “También ha
jugado con Alycia Parks, una buena amiga suya en el sur de Florida. Así que no tengo ninguna duda al respecto (su regreso). Siempre pensé que volvería de vez en cuando para hacer apariciones con Venus en dobles.”
El técnico estadounidense dejó claro después que, en su opinión, el objetivo va más allá de salidas puntuales en dobles y apariciones nostálgicas junto a su hermana. Describió la fase actual como estructurada y orientada al rendimiento, no como algo promocional. “Pero aquí no hablamos solo de dobles… va con todo. Si no creyera que puede competir con las mejores y ganar partidos, no lo haría. Es 100% seguro que se zambullirá de nuevo en la competición.”
Para Macci, el factor decisivo es el impulso interno de Williams. Enmarcó el debate en el instinto competitivo más que en la edad, y sostuvo que la voluntad de reingresar en el programa de control refleja una motivación más profunda vinculada al rendimiento. “La cuestión es si ese espíritu competitivo sigue ahí”, añadió. “Ella misma está respondiendo a esa pregunta: vuelve porque es competidora por naturaleza.”
La condición física y el desafío del circuito
Aunque confía en su intención, Macci reconoció que volver al circuito plantea un reto físico específico. Competir durante varios días contra rivales de primer nivel es fundamentalmente distinto de sesiones de entrenamiento o partidos aislados. El calendario actual de la WTA exige recuperación, consistencia e intensidad sostenida a lo largo de rondas consecutivas.
Según Macci, la gira norteamericana podría ofrecer el momento para su regreso, potencialmente en el BNP Paribas Open del Indian Wells Tennis Garden o en el Miami Open, torneos en los que Williams ha construido antes sólidos registros y familiaridad con las condiciones.
No obstante, subrayó que el rendimiento sostenido sigue siendo la cuestión central. “Será interesante ver cómo está de forma”, añadió. “Hacer una aparición, jugar un partido de exhibición o un partido es una cosa. Repetirlo al día siguiente y al otro, y rendir bien día tras día, es otra.”