Elena Rybakina se enfrentará a Mirra Andreeva en el partido de octavos de final del China Open 2023 que se disputará el miércoles a las 11:15 CET. Nuestra previa de este duelo de palomitas en Pekín.
Un duelo de primera entre una de las mejores estrellas de la WTA en la actualidad y otra que se está haciendo un nombre. ¿Quién se lleva la victoria?
Rybakina está 'on fire' tras su enfermedad en Tokio
La semana pasada, en el Toray Pan Pacific Open de Tokio, Rybakina se retiró por enfermedad en lugar de por el fiasco que supuso el bye, del que se quejaron tanto ella como su entrenador, Stefano Vukov.
Dijo que no se encontraba bien desde el US Open y que había vuelto a la enfermedad que la afectó en Roland Garros. Pero, a la vista de sus actuaciones de esta semana, parece que no ha tenido ningún efecto en la pista.
A pesar de la fatiga de Qinwen Zheng, ganadora de la medalla de oro en los Juegos Asiáticos la semana anterior, se impuso a Tatjana Maria por 7-5 y 6-0, una de sus mejores victorias de la temporada.
Rybakina se ha quejado más de lo programado que de los títulos ganados, y su objetivo será vencer a la joven de 16 años Iga Swiatek, aparentemente fuera de forma, y a Aryna Sabalenka, contundente pero no en su mejor momento tras el US Open.
Impresionante Andreeva, se sigue haciendo un nombre
Mirra Andreeva, que desde su participación en Wimbledon se ha mostrado indiferente en Lausana y, sobre todo, en Cleveland, ha vuelto a hacerse un nombre.
El prodigio ruso del tenis, de 16 años, superó la fase de clasificación con wildcards debido a la escasez de nacionalidades.
Pero estuvo soberbia en sus partidos allí y se deshizo de Barbora Krejcikova y Anastasia Pavlyuchenkova para llegar a este punto en el que empató con la quinta cabeza de serie.
Por supuesto, un partido que nunca han disputado ambas. Muchos ya han pronosticado que Rybakina ganará con facilidad, pero ¿lo convertirá Andreeva en una pesadilla para la kazaja?
No cabe duda de que el mundo del tenis estará pendiente de este partido.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.