Marta Kostyuk evitó abiertamente felicitar a
Aryna Sabalenka en su discurso posterior a la final del
Brisbane International, al caer por quinta vez ante la número 1 del mundo, derrotada 6-4, 6-3. Entre Kostyuk y Sabalenka, al menos por parte de la primera, no hay amor perdido; la ucraniana, de entrada, no le da a Sabalenka ni el beneficio de la duda debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, un tema que dominó su discurso tras la final.
Kostyuk, al igual que otras ucranianas, lleva tiempo sin dar la mano a bielorrusas y rusas, y fue abucheada por no hacerlo en Roland Garros en 2023. Algo que Sabalenka dijo que no merecía. La número 1 del mundo, por su parte, sí felicitó a Kostyuk durante su discurso, aunque la ucraniana no se mostró especialmente cálida con esas felicitaciones, como era de esperar.
Dinámicas añadidas y dura realidad
Además, está el asunto de que Kostyuk era muy amiga de Paula Badosa, relación que se rompió en cuanto Sabalenka apareció en escena, así que ahora existe ese relato añadido, ya que Sabalenka es ahora la mejor amiga de Badosa y han jugado dobles juntas.
Kostyuk, sin embargo, aprovechó su discurso para decir unas palabras sobre Ucrania y cómo juega cada día con dolor en el corazón por lo que sucede en casa. Agradeció al torneo, a su equipo y también a su marido, que estuvo en
Brisbane. Pero también habló de cómo su otra familia dormía bajo tres mantas a veinte grados bajo cero, y de que es una realidad dolorosa de vivir. Y de cómo la han alentado esta semana las banderas de Ucrania en las gradas y el apoyo recibido.
“En primer lugar, quiero dar las gracias a todos los voluntarios, a todos los recogepelotas, a Martina, a todos los implicados en la creación de este torneo, a ANZ y al Gobierno de Queensland. Y sí, a los cientos de miles de personas que hacen posible este torneo para nosotros. Gracias al público increíble de esta semana. Tuve una semana increíble. Fue maravilloso jugar delante de ustedes”, dijo Kostyuk en pista.
También quiero decir unas palabras sobre Ucrania. Juego cada día con dolor en el corazón, y hay miles de personas que ahora mismo están sin luz y sin agua caliente. Hace veinte grados bajo cero fuera, así que es muy, muy doloroso vivir esta realidad cada día. Y, ya saben, aquí en
Brisbane hace mucho calor, así que es difícil imaginarlo, pero mi hermana duerme bajo tres mantas por lo frío que está en casa.
Así que me conmovió enormemente y me alegró ver también tantas banderas y aficionados ucranianos esta semana. Quiero agradecer a todas las rivales a las que me enfrenté esta semana. Ustedes me hacen mejor. Me empujan a ser mejor cada semana, cada día, y estoy muy feliz de estar en este camino.
Quiero agradecer a mi equipo. Siento haber perdido otra final —ya van tres—, pero quizá la próxima la consiga. No quizá, sino seguro. Y sí, muchas gracias por su apoyo. Gracias a mi marido por estar a mi lado esta semana, y muchas gracias a todos. ¡Slava Ukraini!”