Leylah Fernández
celebró su victoria contra Magda Linette en 1ª ronda de Roland Garros y destacó
la forma en que luchó por cada punto.
La ex finalista del US Open se enfrentaba a un duro reto en su andadura en Roland Garros, al enfrentarse a la 21ª cabeza de serie, Magda Linette. En una dura batalla que se prolongó hasta
tres sets, Leylah Fernández logró una notable victoria en la pista Simonne-Mathieu
para pasar a la segunda ronda.
"Fue un partido
partido muy difícil; conozco a Magda desde hace mucho tiempo. Siempre hemos tenido
buenos entrenamientos y buenos partidos. Estoy muy contenta de cómo he luchado, especialmente en el tercer set, en el que no regalé muchos puntos", declaró Leylah tras el partido.
La temporada de tierra batida no ha sido especialmente positiva para Fernández. Eliminada en la segunda ronda de Charleston y sin destacar un mínimo ni en Madrid ni en Roma. Su última actuación antes de viajar a París fue en Marrakech, donde ganó su primer partido contra la española
Fita Boluda, pero perdió en tres sets contra Peyton Stearns.
Como
51 del mundo, Fernández necesita un buen resultado en París si quiere evitar un descenso en la clasificación. Defenderá los cuartos de final que alcanzó el año pasado, en los que se enfrentó a la italiana Martina Trevisan y perdió el partido por lesión.
En la
segunda ronda, se enfrentará a Clara Tauson, que superó la fase previa y derrotó con contundencia a Aliaksandra Sasnovich en la primera ronda.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?