Beatriz Haddad Maia hizo historia en Roland Garros al superar a Ons Jabeur, séptima cabeza de serie, y alcanzar las semifinales, convirtiéndose en la primera brasileña que llega a esa instancia en París en la Era Open.
Haddad Maia remontó un set en contra y se impuso por 3-6, 7-6(5) y 6-1, asegurándose el pase a las semifinales en 2 horas y 29 minutos. La única brasileña que había alcanzado las semifinales de un Grand Slam en la Era Abierta había sido Maria Bueno, siete veces campeona de Majors, en el US Open de 1968.
"Estaba preparada para el partido", declaró Haddad Maia tras su victoria. "Sabía que iba a ser muy duro. No es fácil perder un set contra Jabeur, y ella estaba jugando bien. Así que cuando terminó el partido, miré a mi equipo y le dije: 'Lo hemos conseguido'".
La 14ª cabeza de serie atribuyó a su paciencia y garra los factores que le permitieron asegurar la victoria, y se enfrentará a la número 1 del mundo, Iga Swiatek, en semifinales.
"Como dije ayer, creo que un partido de tenis es como un maratón, no es una carrera de 100 metros", dijo Haddad Maia. "Creo que una de mis cualidades es que espero y soy muy paciente y nunca me rindo, así que espero el momento porque sé que mi nivel es alto. Así que aunque no esté jugando bien o aunque falle algunos golpes en un momento dado, el tenis aparecerá, y tendré mi oportunidad de ir a por él."
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.