La lesión de muñeca sigue molestando a Raducanu, que se tomó un descanso médico en este partido, pero aún así se las arregló para jugar un partido muy decente y llevárselo por 7-6(3) 6-2.
Fue un partido interesante entre Raducanu y Linette, que se enfrentaban por segunda vez. En el primero, Emma ganó fácilmente por 6-2 y 6-2, pero en esta ocasión vimos más lucha. Linette se adelantó pronto, mientras Raducanu luchaba por encontrar un buen ritmo, pero al final lo consiguió y el partido dio un vuelco.
Raducanu llegó a ponerse por delante y tuvo la oportunidad de rematar la contienda con un 6-5, pero Linette le devolvió el break y forzó la muerte súbita. Aun así, la abrumadora capacidad de golpeo de la británica le bastó para llevarse el tie-break por 7-3. El segundo set fue mucho más impresionante, ya que Raducanu se mostró plenamente confiada en su juego y jugó de forma muy similar a como lo hace cuando se siente bien.
Así se reflejó en el marcador, ya que se impuso a Linette por un contundente 6-2. La británica no sacó tan bien, pero sus golpes de fondo de pista parecen bastante sólidos, a pesar de sus problemas de muñeca. La victoria significó mucho para ella, que se mostró muy sonriente tras el partido.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.