Elena Rybakina, la vigente campeona de Indian Wells, está en posición de alcanzar un hito que no se ha visto en las últimas tres décadas. Clasificada como la número 4 del mundo, será una de las principales contendientes en el torneo en el desierto californiano, donde ninguna jugadora ha logrado retener el título desde 1991.
Rybakina tiene dos títulos en 2024 y un récord de 17-3, con más victorias que ninguna otra jugadora este año. Sólo Iga Swiatek (14-2) y Jelena Ostapenko (16-4) se acercan a la impresionante campaña de Rybakina, que ocupa el segundo puesto en la clasificación de la WTA a pesar de su temprana eliminación en la segunda ronda del Open de Australia.
Sin duda, el camino de Rybakina en Indian Wells 2023 fue más que difícil para conseguir su primer título WTA 1000. Por el camino, se enfrentó a las ex campeonas Paula Badosa e Iga Swiatek (vigente número 1 en aquel momento). En la final, superó a Aryna Sabalenka, buscando redimirse del Abierto de Australia, donde había sido derrotada por la bielorrusa en el partido por el título unas semanas antes.
La campeona de Wimbledon 2022 fue también la jugadora más destacada del pasado Sunshine Double, alcanzando la final del Miami Open, aunque cayó ante Petra Kvitova (que no estará presente este año debido a su embarazo).
Sólo una vez una jugadora ha defendido con éxito el título de Indian Wells de forma consecutiva, y esa hazaña pertenece a la legendaria Martina Navratilova en 1991. Este logro se produjo en los primeros años del torneo, con victorias sobre Helena Sukova (1990) y Monica Seles (1991).
Aunque las victorias consecutivas son raras, varias jugadoras han ganado dos veces el Indian Wells. En esta lista destacan Mary Joe Fernandez, Lindsay Davenport, Serena Williams, Kim Clijsters, Daniela Hantuchova, Maria Sharapova y la más reciente, Victoria Azarenka (2016).
Sin embargo, Rybakina se enfrenta a un reto formidable. Actualmente se encuentra a 120 puntos de la número 3 del mundo, Coco Gauff, lo que hace que la competición siga siendo intensa, pero sigue estando lejos de las actuales líderes, Sabalenka y Swiatek, lo que complica aún más su misión.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.