Daria Kasatkina ha vuelto a lo más alto del podio al ganar el Eastbourne International 2024, sellando su primer título desde 2022, lo que le permite afrontar Wimbledon con plena confianza. En una final disputada en la costa sur de Inglaterra, Kasatkina superó a la canadiense Leylah Fernandez con un marcador de 6-3 y 6-4, logrando así el séptimo título de su carrera y el primero sobre hierba.
Este triunfo representa un hito significativo para Kasatkina, quien no había ganado un título desde agosto de 2022. Con esta victoria, la rusa también añade su quinta corona WTA 500 a su palmarés, destacando su capacidad para brillar en torneos de alta categoría. A lo largo del torneo, Kasatkina mostró un tenis sólido y consistente, derrotando a rivales de la talla de Emma Raducanu y Jasmine Paolini en su camino hacia la final.
La final contra Fernández, disputada en algo menos de dos horas, fue una demostración de la calidad y determinación de Kasatkina. A pesar de algunos momentos de presión, la rusa mantuvo la calma y supo capitalizar las oportunidades clave para sellar la victoria.
El partido comenzó con ambos jugadoras tratando de imponer su ritmo. Fernández perdió su saque temprano, lo que permitió a Kasatkina tomar ventaja rápidamente. Sin embargo, el momento decisivo del primer set llegó cuando Kasatkina se puso 4-2 arriba en un juego maratónico de 27 puntos. Fernández tuvo múltiples oportunidades para romper el servicio, pero Kasatkina se mantuvo firme y cerró el set aprovechando su segunda oportunidad para adjudicárselo.
En el segundo set, Kasatkina parecía encaminada a una victoria cómoda al ponerse 3-0 arriba. Pero Fernández, mostrando su tenacidad habitual, remontó y se puso 4-3 a su favor. Sin embargo, la canadiense no pudo mantener el impulso, cediendo un break crucial que Kasatkina consolidó rápidamente para cerrar el partido.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?