Danielle Collins ha tenido la mejor semana de su carrera a unos meses de la retirada. Ha conquistado su primer WTA 1000 en el Miami Open tras superar en la final a Elena Rybakina por 7-5 y 6-3, que pierde su segundo partido por el título consecutivo en el torneo floridiano.
Ambas jugadoras sabían que no podían permitirse dar a su rival muchas oportunidades con el saque, y gran parte del partido se desarrolló con rápidos juegos al servicio. Collins tuvo el primer punto de break a su favor, pero no pudo convertirlo, y en el séptimo juego, Rybakina tuvo cuatro oportunidades de break, pero tampoco pudo capitalizarlas.
Parecía que el set se decidiría en el tie-break, pero un juego inconsistente de Rybakina en el duodécimo juego dio a Collins tres puntos de set. La estadounidense de 30 años se llevó el primer set por 7-5 en su tercera oportunidad. Collins tuvo un porcentaje de primeros saques del 58% y ganó el 81% de ellos, sólo ligeramente mejor que Rybakina, que tuvo un porcentaje de primeros saques del 55% y ganó el 76% de ellos.
En este segundo set, Collins subió su nivel y Rybakina volvió a tener problemas con su primer servicio, al que sólo acertó con el 50%. Collins logró un tempranero break y se colocó con una ventaja de 2-0, pero Rybakina rompió de inmediato y logró mantener la igualdad. La campeona de Wimbledon 2022 tuvo sus oportunidades para asegurar un break, pero no pudo superar la consistencia de su rival.
Hacia el final del set y después de salvar otro par de puntos de break, Collins aseguró un break para liderar 5-3 y finalmente, después de un tenso juego de servicio en el que se enfrentó a dos puntos de break en contra y desperdició tres puntos de partido, cerró el partido y se hizo con el título del Abierto de Miami por 7-5 y 6-3.
Collins consigue el tercer título de su carrera y el más significativo, ascendiendo además 31 posiciones en la Clasificación de la WTA hasta el nº 22 del mundo. A pesar de su gran actuación en Miami, la ex número 7 del mundo ha comentado en los últimos días que su decisión de retirarse este año sigue siendo la misma.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.
Danielle Collins’ emotional reaction as she wins the biggest title of her life
She drops her racquet & puts her hands over her face
In her last season on tour
In her home state
If you want it bad enough, fairytales do come true. 🥹