Djokovic, número 1 del mundo, fue el anfitrión del juego, durante el cual hicieron girar una ruleta y tomaron el tema correspondiente, nombrando al jugador más relevante para el tema elegido. Una vez que un jugador era asignado a un número, no podía volver a ser elegido.
La comida de Alcaraz y el llanto de Rublev, entre las respuestas de los jugadores
La primera pregunta pedía a los jugadores que dijeran quién creían que comía más en el Buffet de Jugadores. Todos respondieron con Alcaraz, lo que les llevó a estallar en carcajadas. "No creo que haya discusión. Todo el mundo ha votado a Carlos. Y creo que está bastante claro que le encanta comer", dijo Djokovic.
En otra ronda, se preguntó a los jugadores quién lloraría más después de un partido, independientemente de si ganaban o perdían. Rublev se nombró inmediatamente a sí mismo, y casi todos los demás siguieron su ejemplo. Medvedev sugirió que podría ser Djokovic, pero el 24 veces campeón de Grand Slam señaló en broma que él expresaba sus emociones de otra manera: "Rompo raquetas, pero no lloro", dijo.
En ese momento, Medvédev cambió su respuesta y Rublev fue declarado, en palabras de Djokovic, "el bebé llorón más emotivo y guapo. Bebé llorón tenista". Tras esto, el jugador de 36 años ganó la ronda por el jugador que firmaría todos los autógrafos incluso después de perder. Al principio, los jugadores estaban divididos entre Djokovic y Tsitsipas. "Creo que lo más importante es después de perder", dijo Medvedev, momento en el que Sinner bromeó diciendo que Novak "ha ganado, ya tanto, que aunque pierda creo que ha ganado", mientras otro jugador añadía que "¡seguro que ha firmado más que nosotros!".
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?