Carlos Alcaraz volvió a hacer gala de su magia con un golpe por detrás de la espalda en el punto de partido contra Gregoire Barrere en el Masters de Shanghai.
Sin embargo, su rival opuso resistencia, especialmente en el segundo set, en el que se recuperó de un break en contra y parecía a punto de llevar el set al tie-break. Alcaraz demostró un juego impecable bajo presión y se aseguró un break para ponerse 6-5 arriba antes de cerrar finalmente el partido con su saque, ganando su primer punto de partido.
La sensación española de 20 años ofreció una exhibición de elegancia y habilidad al ejecutar un golpe por detrás de la espalda desde la línea de fondo que dejó boquiabierto al público. Tras la inteligente jugada de Alcaraz, su rival se acercó a la red, sólo para fallar un intento de globo, sellando en última instancia la victoria definitiva para Alcaraz.
En la tercera ronda le espera el ganador del partido entre Mikhail Kukushkin, que superó la fase previa, y Dan Evans, trigésimo cabeza de serie. Alcaraz tiene una gran oportunidad esta semana de ganar valiosos puntos en la batalla por el número 1 del mundo con Djokovic.
El jugador serbio no participó en esta etapa de la gira, lo que le supuso una pérdida de 500 puntos esta semana. A pesar de ello, 'Nole' cuenta actualmente con 11.045 puntos, mientras que la sensación española tiene 8.760 puntos. Sin embargo, de cara al final del año, Djokovic se enfrenta al reto de defender la mayor cantidad de puntos. De hecho, esta semana ha perdido 500 puntos debido a su título del Abierto de Astana 2022.
Además, Djokovic tiene que defender sus participaciones finales en París-Bercy y las Finales ATP, que son oportunidades para que Alcaraz siga recortando distancias.
Aunque Djokovic lidera actualmente la Carrera con 8.945 puntos frente a los 8.400 de 'Carlitos, si el español llega a la final, superará a 'Nole' en la Carrera, aumentando sus opciones de acabar el año como número 1 del mundo tras París-Bercy y las Finales.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.