Carlos Alcaraz jugará a las 16:00h la final del Trofeo Conde de Godó. El nº 2 del mundo, sin embargo, ha sido noticia en las últimas horas por un vídeo que se ha hecho viral en el que un grupo de aficionados le acosaban pidiéndole firmas y fotos cuando salía de su coche para irse a entrenar.
Durante el transcurso del Barcelona Open, en las redes sociales circuló un vídeo en el que se veía cómo una mujer acosaba al joven de 19 años para hacerse un selfie mientras salía de su coche.
Otros aficionados insistieron también en que el nº 2 del mundo les firmase autógrafos, y ante estas imágenes no han tardado en salir los seguidores con más raciocinio de Alcaraz para condenar una clara invasión de la privacidad.
El escritor y periodista de tenis Bastien Fachan reiteró este punto. "La verdad es que este vídeo me enfada. Algunos aficionados tienen que dejar de creer que tienen tantos derechos y esperar que atletas profesionales sobrecargados de trabajo -especialmente adolescentes literales como Alcaraz- estén disponibles para ellos en cualquier momento y lugar. Además, un poco de cortesía hace mucho...".
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?
This video is actually making me angry
Some fans need to stop being so entitled and expect overworked professional athletes - especially literal teenagers - to be available for them at any given time and place
Also, a little courtesy goes a long way…