Stefanos Tsitsipas está en cuartos de final de Roland Garros tras otra impresionante victoria sobre Sebastian Ofner por 7-5, 6-3 y 6-0.
Hace exactamente una semana, vimos a Stefanos Tsitsipsa saltar a la pista para enfrentarse a Jiri Vesely en su estreno en Roland Garros. Fue un partido complicado para el griego, ya que el checo le dio algunos problemas, aunque se escapó en cuatro sets. Desde entonces, su nivel ha mejorado con cada partido, y éste en particular ha sido impresionante.
Ofner no es un jugador que se espere en la cuarta ronda de los Grand Slams, ya que nunca ha jugado al nivel necesario para lograrlo. Este año encontró por fin ese nivel, con algunas victorias impresionantes, pero un partido muy largo contra Fabio Fognini en la ronda anterior le salió un poco caro. Lo hizo bien durante el primer set, pero flaqueó hacia el final (5-7).
Tsitsipas se hizo fácilmente con el control en el segundo set, rompiendo una vez a su rival para acabar 6-3. Al final del partido, Ofner se quedó sin gasolina y Tsitsipas se impuso por un contundente 6-0. El griego, que ha pasado menos de dos horas en la pista, ha hecho un gran partido, ya que ahora se enfrentará a Carlos Alcaraz.
Hasta ahora han jugado cuatro veces y Alcaraz ha ganado las cuatro, incluida la final del Conde de Godó sobre tierra batida a principios de este año. Va a ser muy difícil para el griego, pero jugar así sin duda le dará más posibilidades. Estar totalmente descansado sin duda tampoco le hará daño.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.