Juan Martín del Potro desgranó qué se necesita para vencer a
Jannik Sinner y
Carlos Alcaraz: perder contra ellos, una y otra vez. Ese, explicó, fue el camino que siguió en su carrera, como uno de los pocos capaces de desafiar al Big 3 y conquistar un Grand Slam en la era de Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
El ex campeón del US Open fue amasando esa experiencia a través de derrotas, aprendiendo de cada una hasta convertirse en uno de los rivales más feroces contra el trío dominante. El argentino participó recientemente en un evento de exhibición en Sao Paulo, Brasil, donde también evaluó el potencial de Joao Fonseca y defendió la importancia de la gira sudamericana, en medio de los planes para un nuevo Masters 1000 en Arabia Saudita a partir de 2028.
“Sudamérica tiene una historia de tenis hermosa, todos los jugadores dicen que los aficionados sudamericanos son los mejores, así que ojalá respeten eso”, dijo Del Potro en declaraciones a AFP, subrayando la identidad de la región dentro del deporte.
No fue el único en esa visión. El Challenger Latin America Open también reunió a Diego Schwartzman, al local Fernando Meligeni y al ex número 1 del mundo Andy Roddick, quienes igualmente elogiaron la tradición tenística de la región.
“En mi generación, cuando yo era junior, ibas a Sudamérica y veías a muchos de los mejores jugadores”, dijo Roddick, según
France24. “Recuerdo la primera vez que vi a Guillermo Coria y David Nalbandian. Me impresionaron. Por eso es importante preservar la historia no solo del tenis brasileño, sino del tenis sudamericano en su conjunto.”
Fonseca lidera a la nueva generación mientras Sudamérica mira al futuro
Entre los grandes nombres de los sudamericanos, Joao Fonseca destaca como el jugador que más atención genera. El brasileño, con apenas 19 años y ya dentro del top 40 tras los títulos en
Buenos Aires y
Basilea en 2025, representa un perfil muy adaptado al juego moderno.
“Es muy joven. Tiene mucho potencial. Tiene muy buenos golpes y el juego actual es muy potente, así que tiene esa ventaja”, dijo Del Potro, destacando los atributos que podrían permitir a Fonseca seguir creciendo en el circuito principal.
Al mismo tiempo, Del Potro señaló a Francisco Cerundolo como la presencia más consolidada de la región en el ranking. “Lleva muchos años en el circuito y cada vez está más cerca de la cima”, añadió, enfatizando el valor de la regularidad en ese nivel.
Curva de aprendizaje ante fuerzas dominantes
Del Potro fue directo en su evaluación del panorama actual, donde Sinner y Alcaraz han marcado la pauta en las últimas temporadas. “No es fácil ganar un Grand Slam. Muy pocos pudimos hacerlo en la era del Big 3 más allá de ellos, y ahora creo que muy pocos podrán superar a Sinner y Alcaraz. Ganaron los últimos nueve Grand Slams y se ven por encima del resto”, afirmó.
Lejos de plantearlo como una limitación, Del Potro describió el camino para competir a ese nivel como gradual y basado en la experiencia. “Ojalá un latino pueda lograrlo. Pasaron muchos años. Hay buenos jugadores argentinos y Fonseca está ahí, pero necesita tiempo y madurez.”
A partir de su propia carrera, delineó el patrón necesario para desafiar finalmente a los mejores del circuito. “Hasta que le gané por primera vez a Federer, perdí seis veces contra él. Contra Nadal y Djokovic, lo mismo”, dijo Del Potro. “Hay que enfrentarlos y perder una, dos, tres veces, y de a poco empiezas a entender su juego y a ganar confianza.”
Un momento definitorio y una perspectiva duradera
El propio despegue de Del Potro sigue siendo un punto de referencia para la región. Su victoria en el US Open 2009, donde derrotó a Roger Federer en cinco sets, puso fin a cinco años de dominio del suizo en el torneo y marcó un punto de inflexión en su carrera.
“Tuve la fortuna de cumplir un sueño de la infancia y vencer a Federer en la final”, dijo el ex número 3 del mundo. “Él había ganado el torneo cinco años seguidos. Todos esperaban el sexto, y yo llegué con 20 años para cortar esa racha. Cambió mi carrera, mi vida.”
Mirando atrás a esa era, a Del Potro también le preguntaron si habría podido ganar más Grand Slams de no ser por el dominio del Big 3. El argentino reconoció tanto la dificultad como lo singular de competir en ese período.
“Es difícil decirlo, porque estaban jugadores como Murray, Wawrinka, Berdych y muchos otros”, señaló. “A veces decíamos: ‘Wow, qué locura jugar en esta era, nos tocaron los tres mejores de la historia’. Pero también fue muy lindo enfrentarlos, competir en torneos grandes e intentar quitarles títulos. Fue un desafío extra.”