Jan-Lennard Stuff ya tiene una gran final este año e intentará llegar a otra el sábado en Stuttgart, ya que se clasificó para semifinales tras imponerse a Gasquet por 6-4 y 7-5.
El jugador alemán volvió a su mejor tenis este año y no sólo eso. Por momentos jugó el mejor tenis que ha jugado profesionalmente hasta llegar a la final del Madrid Open. Perdió contra Alcaraz, pero fue una gran inyección de confianza para él, ya que se convirtió en el número uno alemán en sustitución de Zverev, que lo mantuvo durante años.
El comienzo del alemán en hierba ha sido impresionante porque su juego se adapta muy bien a ella. Un gran saque, buenas voleas y un gran tamaño que le permite cubrir mucho terreno en la red. Utilizó algunas de esas habilidades contra Gasquet, que estuvo bien, pero no pudo hacer gran cosa contra un Struff muy motivado. Ambos jugadores sacaron muy bien, pero Struff sacó un poco más de jugo con 6 aces y 11 golpes ganadores.
6-4 fue el marcador en ese set inicial y fue muy reñido, con algunos peloteos que lo decidieron. Struff salvó el único punto de ruptura que se le presentó y convirtió el que tuvo al saque de Gasquet.
En el segundo set, Gasquet se mostró un poco más agresivo porque su saque no funcionaba demasiado bien. Tuvo que esforzarse mucho con él, dando muchos problemas a Struff, pero aun así sólo le rompieron el saque una vez, salvando 3/4. El alemán estuvo sensacional con su propio saque, perdiendo sólo dos puntos en total en el segundo set. No tuvo ni un solo punto de ruptura y logró 21 golpes ganadores y 4 errores no forzados. El resultado final del partido fue de 7-5 para Struff, que pasó a semifinales.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.