Wawrinka fue citado recientemente en un reportaje en el que afirmaba que es el apoyo de los aficionados lo que le hace seguir adelante a pesar de su avanzada edad.
"Me estoy acercando al final de mi carrera, pero no me arrepiento", afirma. "Recibo mucho apoyo en los torneos de todo el mundo, ésa es una de las razones por las que sigo adelante. Espero que vaya a más. No sé cuánto durará.
"Tuve cuatro años increíbles con victorias en Grand Slam, una victoria en un Masters 1000. Gané tres veces al número uno en la final de un Major, lo que es una parte increíble de mi carrera.
"Una de mis mejores experiencias fue también la victoria olímpica de 2008 en dobles [con Federer]. Estar en la villa olímpica con la delegación suiza y luego ganar el oro fue toda una experiencia.
De joven, no me atrevía a soñar con ello. Soñaba con convertirme en jugador profesional, es decir, con jugar entre los 100 mejores. Luego pude soñar más paso a paso: Top 50, Top 20, Top 10".
El nacido en Lausana participaba esta semana en el Torneo de Basilea, donde cayó en primera ronda ante Alexander Shevchenko.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.