Carlos Alcaraz es vencible. Jannik Sinner lo ha demostrado en un partido de 3 horas que se ha llevado por 6-7(4), 6-4 y 6-2 para colarse por segunda vez en una final de ATP Masters 1000, las dos veces en el Miami Open.
En la final se enfrentará a Daniil Medvedev, que lleva 5 finales consecutivas haciendo acto de presencia y con el que ya se batió por el título en Rotterdam, donde ganó el ruso remontándole el partido.
En esta segunda semifinal, ha habido numerosos cambios de situación. En el primer set, Sinner fue el primero en romper el servicio de Alcaraz. Sin embargo, el español sacó su garra y coraje y remontó, hasta ponerse 6-5 sacando para el set. Pero no pudo concluir y se fueron al tie-break. Ahí, empezó ganando 2-4 el italiano pero el murciano ganó los 5 últimos puntos para llevarse la primera manga.
En el segundo set, vimos a un Sinner más bajo físicamente. O al menos es lo que parecía, porque demostró reponerse y terminar llevándoselo por 6-4, rompiendo el servicio de Alcaraz en el mejor momento, cuando iban 4 iguales.
El tercer set ha sido muy duro para Carlitos. Ha sufrido de calambres desde el principio y, aunque ha mejorado con el paso de los minutos, no ha sido suficiente para volver en el marcador. Además, con 4-2, en un juego clave, Sinner pudo romper y sacar para conseguir llevarse finalmente el partido por 6-2.
Alcaraz pierde el número 1 del mundo, que vuelve a parar a manos de Novak Djokovic, ya que el español defendía título y el serbio, a pesar de no ganar ningún punto, tampoco defendía ninguno porque el año pasado tampoco pudo jugar.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.