A Djokovic se le vio de muy mal humor tras su derrota en el Masters 1000 de Montecarlo, dando una rueda de prensa muy deslucida después del partido. El serbio fue muy escueto en sus respuestas y tenía un tono de voz muy molesto que todo el mundo notó. Andrey Rublev cree que la derrota le motivará aún más:
"Cuando vaya a jugar Slams o próximos Masters 1000 después del primero sobre tierra batida, porque es duro, no tienes mucho tiempo, cada uno se adapta de forma diferente. Pero luego con el tiempo, con unas semanas más, no sé, o Roma o Madrid o Roland Garros, será también un Djokovic completamente diferente".
Se refirió a su propia experiencia con Djokovic el año pasado en Belgrado: "Al mismo tiempo no me sorprendió, porque a veces le pasan a Novak esas cosas, como también me pasó, cuando jugué contra él la final del año pasado en Serbia, que le gané el partido y le gané 6-0 en el tercero, lo que es básicamente imposible que ocurra en otro sitio. A veces pasa".
El propio Rublev pasó a semifinales en Mónaco tras vencer a Struff.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.