Andrey Rublev, segundo cabeza de serie, se impuso con firmeza en el Bastad Open a Casper Ruud en la final que abrió la temporada europea de tierra batida por 7-6 y 6-0 el domingo por la tarde.
Rublev sólo cedió un set en su camino hacia el título, jugó con una explosividad soberbia golpeando la pelota limpiamente en ambos lados de la pista y ganó el 80% de sus primeros puntos de saque en poco más de hora y media.
Es su 18ª victoria de la temporada en tierra batida y mejora su balance de 5-2 contra Ruud. Ahora es cuarto en la Carrera a Turín y aumenta sus esperanzas en las Finales ATP con una magnífica semana en Suecia.
Ahora se dirige al Abierto Europeo de Hamburgo con el objetivo de continuar esa forma con Ruud y Alexander Zverev también jugando en Alemania.
Por lo general, Ruud arrasa en estos torneos y, además, ha tenido una semana magnífica tras un pobre Wimbledon, así que hay mucho que saborear para ambos.
Un dato interesante es que el porcentaje de victorias de Rublev es ahora del 66,7% en eventos ATP sobre tierra batida. Es el porcentaje más alto entre sus compatriotas en esta superficie en la era Open.
Uno de ellos fue su primer título ATP 1000 en Montecarlo, también sobre tierra batida, y reanuda su excelencia en tierra batida en la parte europea de la temporada.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.