La andadura en dobles de los primos
Arthur Rinderknech y Valentin Vacherot en el BNP Paribas Open
Indian Wells llegó a su fin en la final del sábado, al ceder 7-6(3), 6-3 ante Guido Andreozzi y Manuel Guinard en
Indian Wells. Para Andreozzi y Guinard, el triunfo representa el mayor título de sus carreras y su primer Masters 1000 ATP como equipo.
Rinderknech y Vacherot se habían convertido en una de las sorpresas del torneo. Ambos son principalmente conocidos por sus trayectorias en individuales, pero su sociedad resultó muy efectiva durante la semana, al sortear un cuadro exigente y derrotar a varios rivales consolidados.
La final se mantuvo igualada durante buena parte del primer set. Ambos equipos defendieron el saque con solidez, con Rinderknech y Vacherot igualando a sus oponentes tanto en los peloteos como en la red. Los primos rozaron el golpe definitivo a mitad del parcial, cuando dispusieron de una bola de set al resto con 5-4.
Aquella ocasión resultó a la postre decisiva. Andreozzi y Guinard salvaron la oportunidad antes de forzar el tiebreak, donde se hicieron con el control de inmediato. El impulso se prolongó en la segunda manga, en la que lograron el único break del partido para cerrar la victoria en sets corridos.
Una oportunidad desaprovechada en el primer set
El primer parcial se desarrolló como una pugna muy ajustada entre dos parejas que disputaban su primera final de Masters 1000. Los juegos al servicio fueron, en general, cómodos a ambos lados, sin que ninguna dupla imprimiera presión sostenida en los compases iniciales. Rinderknech y Vacherot parecieron más cerca de tomar las riendas cuando dispusieron de una bola de set al resto con 5-4. Convertir esa ocasión podría haber cambiado la dinámica de la final y obligado a Andreozzi y Guinard a replegarse.
En su lugar, la pareja argentino-francesa se mantuvo firme. Tras salvar la bola de set, llevaron el parcial al tiebreak y tomaron el mando con rapidez, adjudicándoselo por 7-3. Desde ese momento, conservaron la serenidad y capitalizaron el impulso para asegurar el break decisivo en el segundo set.
Tras la victoria, Andreozzi subrayó la importancia del título y el progreso de la sociedad durante el último año. “Estoy muy, muy feliz de ganar este torneo increíble. Estoy muy orgulloso de nuestro camino desde el año pasado y muy contento de que todo el trabajo duro haya dado sus frutos.”
Guinard también reconoció el desafío de medirse a Rinderknech y Vacherot en un partido de tanto perfil. “Ellos jugaron dobles en la universidad, así que sabía que sería un partido peligroso. Tuvimos que prepararnos para competir bajo presión porque es la primera final de Masters 1000 para Guido y para mí.”
Una racha de torneo construida sobre victorias notables
Pese a la derrota en la final, el recorrido de Rinderknech y Vacherot durante la semana destacó como una de las campañas de dobles más llamativas del torneo. Los primos encadenaron varios triunfos de mérito ante parejas formadas por destacados singlistas.
Entre los rivales a los que derrotaron figuran Novak Djokovic y Stefanos Tsitsipas, Karen Khachanov y Andrey Rublev, y Daniil Medvedev y Learner Tien. Esas victorias consolidaron a la dupla como una de las sorpresas del cuadro.
También superaron a los especialistas en dobles Andre Goransson y Yuki Bhambri, demostrando además su capacidad para adaptarse a distintos estilos de oposición. Su compenetración natural como primos, unida a su experiencia previa en dobles en el sistema universitario estadounidense, fue un factor importante a lo largo de la semana.
Su presencia en la final de Indian Wells también reavivó el recuerdo de otro capítulo inusual que involucró a la pareja en el Rolex Shanghai Masters 2025. En aquella ocasión, ambos avanzaron en el cuadro individual hasta alcanzar el partido por el título, un escenario extremadamente raro a nivel Masters 1000.
Vacherot terminó derrotando a Rinderknech para alzarse con el título en Shanghái, levantando el trofeo como número 204 del mundo y convirtiéndose en el campeón de Masters 1000 con menor ranking de la historia. Su campaña de dobles en Indian Wells añade ahora otro capítulo al insólito vínculo deportivo entre los dos primos.