Nick Kyrgios apenas había jugado un partido desde el pasado mes de octubre de 2022. Fue en el Open de Stuttgart 2023, cuando cayó en primera ronda ante el chino Yibing Wu en dos sets corridos por 5-7 y 3-6. Esta semana ha vuelto a las pistas, no para un encuentro ATP pero sí para competir. Ha sido en el Ultimate Tennis Showdown (UTS). El creador del evento y uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo del tenis, Patrick Mouratoglou, ha indicado que el jugador de 29 años ha desplegado un nivel digno de top 20 mundial.
Mouratoglou, que vio jugar a Kyrgios durante la competición, fue citado recientemente en un reportaje en el que elogiaba la actuación del ex número 10 del mundo. Mouratoglou, de 54 años, opinó que el tenista de Canberra se mostró en plena forma durante el torneo y que su actuación fue "impresionante".
"Estaba increíble. Todo el mundo estaba sorprendido por la calidad de su tenis", dijo en declaraciones a Tennis 365. "Para alguien que no ha competido durante tanto tiempo, salir a jugar fue realmente impresionante. Todo el mundo estaba muy emocionado por verle jugar, fue espectacular. Sólo falló un saque y aún así yo diría que estaba jugando un tenis de nivel top 20, seguro. Desde el punto de vista tenístico, puede volver y, de momento, su muñeca parece estar bien, pero necesita acostumbrarse a jugar partidos seguidos. En cuanto al tenis, no tiene ningún problema. Puede jugar al más alto nivel, pero todo depende de la lesión".
Kyrgios se lesionó en un momento en el que atravesaba posiblemente la mejor fase de su carrera, cuando disputó la final de su primer y hasta ahora único Grand Slam, la de Wimbledon en 2022. En aquella contienda, acabó perdiendo ante el serbio Novak Djokovic por 4-6, 6-3, 6-4 y 7-6(7-3).
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.