Tras la derrota de Andrey Rublev en la segunda ronda del Masters de París 2024 ante Francisco Cerúndolo, un nuevo jugador se ha clasificado para las ATP Finals. Se trata de Taylor Fritz, que se asegura así su presencia en Turín junto a Jannik Sinner, Carlos Alcaraz, Alexander Zverev y Daniil Medvedev. Ya solamente quedan tres huecos.
Es un Fritz con nuevo look rubio, pero con la misma consistencia. Llegó a semifinales en 2022 y se ha clasificado dos veces en los últimos tres años. Se jugará del próximo domingo 10 al 17 de noviembre en Turín.
Es el quinto jugador que se asegura un puesto en el final de temporada y sella su posición un día antes de cumplir 27 años. Menudo regalo de cumpleaños tras un gran año para el estadounidense. Alcanzó su primera gran final, lo que le ayudó a hacerse con el puesto. Se convirtió en el primer estadounidense en llegar a una final individual de Grand Slam desde Andy Roddick en 2009. Lo hizo en el US Open perdiendo ante Jannik Sinner.
También selló títulos en Delray Beach y Eastbourne. También alcanzó la final en Múnich, semifinales en Madrid y Shanghai y cuartos de final en el Abierto de Australia y Wimbledon. Perdió contra Novak Djokovic hace dos años y el año pasado fue suplente. No obstante, se presentó a pesar de estar lesionado en una exhibición absurda después de que Stefanos Tsitsipas tuviera que retirarse lesionado, por lo que Hubert Hurkacz ocupó su lugar.
Sin embargo, esta vez se encuentra en plena forma y tratará de rememorar los recuerdos de 2022. El resto del cuadro está en un aprieto, con hasta 10 candidatos compitiendo por muy poco espacio. Sin embargo, Novak Djokovic sigue en primera posición, aunque la siguiente pregunta es si ocupará dicho puesto.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.