Después de pasar un tiempo de vacaciones en las Maldivas, Novak Djokovic está de vuelta a Belgrado, capital de Serbia. El 24 veces campeón de Grand Slam estuvo en el pabellón del Estrella Roja viendo la Euroliga, pero también fue visto en la puerta de un hospital. Aunque la realidad es que se desconoce el motivo por el que estuvo allí.
Djokovic, que ha tenido una temporada dispar según sus estándares, ha sido noticia recientemente tras decidir retirarse de las próximas ATP Finals. La decisión la anunció hace unos días en un post en su cuenta oficial de la red social Instagram en el que afirmaba que no participaría en el próximo megaevento por un problema de forma. "Tenía muchas ganas de estar allí, pero debido a una lesión, no jugaré la semana que viene", escribió. "Pido disculpas a quienes tenían previsto verme. Deseo a todos los jugadores un gran torneo. Hasta pronto".
Según el último informe del medio serbio Sport, citado también por el medio inglés Daily Express, Djokovic fue visto en la puerta de un hospital de su país natal con su mujer y su padre. No está claro si estaba allí para tratarse él mismo la lesión o para que revisaran a su padre, que se cayó recientemente mientras daba de comer a unos pájaros.
La decisión de Djokovic de retirarse de los próximos megaeventos sorprendió a bastantes personas, ya que habría defendido su título este año. La estrella nacida en Belgrado se alzó con el título de las Finales ATP el año pasado tras vencer en la final al vigente número uno del mundo, Sinner, en sets corridos con parciales de 6-3 y 6-3. El último gran acontecimiento del calendario tenístico masculino comenzará el domingo en Turín (Italia), donde los ocho mejores jugadores participarán para demostrar su talento y hacerse con el premio final.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.