La gran sorpresa del
Miami Open 2026 llegó cuando el número uno del mundo,
Carlos Alcaraz, fue
sacado del torneo por un sobresaliente Sebastian Korda. El presagio parecía claro para Alcaraz, que inició un intercambio con su box al comienzo del segundo set discutiendo si debía seguir o “irse a casa”.
Tras ganar sus primeros 16 partidos de 2026, con títulos en el Open de Australia y el Qatar Open, la racha soñada del español se rompió ante un rejuvenecido Daniil Medvedev en las semifinales de Indian Wells. El ex campeón del US Open exhibió un nivel altísimo para desarbolar a Alcaraz con autoridad.
Desde su 16ª victoria consecutiva, Alcaraz ha perdido ahora dos partidos de tres. Voló rápidamente al otro lado del país para disputar el
Miami Open, torneo que conquistó en 2022 con 18 años, dejando su sello en el circuito. Desde entonces, sus resultados han ido a peor. Una derrota en segunda ronda el año pasado ante David Goffin fue un golpe muy duro para Alcaraz. Esta vez logró avanzar un peldaño más que el año pasado gracias a un triunfo en sets corridos ante Joao Fonseca en un duelo muy esperado, pero el rayo, en cierta medida, volvió a caer para Alcaraz en Florida: su torneo termina pronto y se queda reflexionando sobre lo que pudo ser.
Un Alcaraz molesto amenaza con tirar la toalla
El estadounidense dio el zarpazo al final del primer set y no encontró respuesta por parte de Alcaraz. Del 3-3, Korda continuó sólido con el servicio antes de lograr un break tan crucial como merecido para situarse sirviendo para el parcial. Lo cerró con pulcritud y, así, se puso a medio camino de derrotar al siete veces campeón de Grand Slam.
Parecía que Alcaraz no tenía en pista lo que había mostrado cuando arrasaba a cualquiera que se le pusiera enfrente en los dos primeros meses. Su frustración hervía a flor de piel, evidente para todos.
Muchos aún le veían capaz de remontar, pero no la persona más importante: él mismo. “Es solo para que quede mejor, un 6-3, 6-4 o 6-3, 7-5, algo así. No puedo más, no puedo más”, le dijo Alcaraz a su entrenador Samuel Lopez desde su box.
Su equipo no estaba dispuesto a dejarle abandonar e intentó motivarle. “Vamos, hasta el final.” Pero Alcaraz no estaba de humor para seguir en pista. “No aguanto más, me quiero ir a casa ya, tío. No aguanto más, no aguanto más, no aguanto más.”
Su deseo se cumplió cuando, tras haber equilibrado el partido, Korda se adelantó y firmó una
victoria increíble ante el número uno del mundo. Avanzará para medirse al qualy Martin Landaluce en una gran oportunidad para ambos. Para Alcaraz, es otra ocasión desperdiciada para sumar puntos respecto a su rival Jannik Sinner. Ahora puede volver a casa mientras enfoca la gira de tierra batida. Hay 1000 puntos en juego en el Masters de Montecarlo y Alcaraz buscará iniciar con fuerza el siguiente tramo del calendario tenístico de 2026.