“Me preparé toda la vida para esto”: Felix Auger-Aliassime asume el desafío de la tierra batida en Montecarlo

ATP
martes, 07 abril 2026 en 4:30
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Felix Auger-Aliassime llega al Rolex Monte-Carlo Masters con una valoración mesurada de su temporada 2026, calificando los primeros meses como “positivos en general” a la vez que reconoce que hay margen de mejora. El canadiense, actualmente dentro del top 10, afronta la gira de tierra tras un sólido tramo bajo techo pero un Sunshine Double menos convincente, donde se quedó corto de avanzar más en Indian Wells y Miami.
Sus resultados iniciales subrayan ese contraste. Auger-Aliassime conquistó un título en Montpellier, alcanzó la final en Rotterdam y una semifinal en Dubái, consolidando impulso en superficies más rápidas. Sin embargo, ese nivel no se trasladó del todo a Estados Unidos, donde admitió que sus actuaciones estuvieron “un poco por debajo” de sus expectativas, en particular al no alcanzar al menos la instancia de cuartos de final.
El paso a la tierra introduce un desafío conocido. Aunque Auger-Aliassime se ha consolidado como uno de los competidores más fiables en pistas duras indoor, sus resultados en arcilla han sido comparativamente irregulares. Sus mejores momentos incluyen una final en el Masters de Madrid y segundas semanas en Roland Garros, pero aún no ha trasladado su constancia de alto nivel a esta superficie.
Montecarlo representa ahora un primer indicio de si ese margen puede estrecharse. Auger-Aliassime llega al torneo equilibrando la confianza por su inicio de año con la conciencia de que la tierra exige un perfil físico y táctico diferente, especialmente en peloteos prolongados y condiciones más lentas.

Sólida base indoor frente a la incertidumbre en tierra

El juego de Auger-Aliassime siempre se ha construido en torno al primer golpe, con un saque potente y patrones agresivos desde el fondo que sustentan su éxito. Reconoció que sus mejores resultados suelen llegar cuando puede imponer la iniciativa, en particular en pistas duras bajo techo, donde las condiciones favorecen su estilo natural y le permiten mantener la regularidad.
Al mismo tiempo, reconoce que la tierra ha sido formativa en su desarrollo. Al inicio de su carrera pasó largos periodos compitiendo en esta superficie, incluidas giras a Sudamérica en su etapa juvenil, priorizando el crecimiento técnico sobre los resultados inmediatos. Ese periodo, dijo, fue clave para moldear su desplazamiento y su juego en general.
“Al principio de mi carrera jugaba más en tierra. Fui a Sudamérica para jugar en tierra. Recuerdo que incluso con 18 años me salté la hierba para jugar en tierra, y mis entrenadores pensaban que era mejor para mejorar mis golpes de fondo y mi movimiento. Creo que la tierra también ha construido al jugador que soy.”
Pese a esos cimientos, trasladarlos a resultados consistentes al máximo nivel ha sido más complicado. Auger-Aliassime señaló oportunidades perdidas, incluidas finales y segundas semanas, donde no pudo dar el siguiente paso en comparación con sus prestaciones en otras superficies.

La ventaja física y la resistencia mental, claves en tierra

De cara a la gira europea sobre arcilla, Auger-Aliassime identificó el atletismo como un factor crítico para competir con eficacia. En una superficie donde los puntos suelen alargarse y se ponen a prueba las aptitudes defensivas, cree que su movilidad y capacidad física pueden ayudar a reducir la brecha ante rivales más naturalmente adaptados a la tierra.
Subrayó que el saque sigue siendo importante, pero el margen de error se reduce al regresar más restos a pista. En ese contexto, sostener la intensidad durante peloteos más largos se vuelve decisivo, lo que requiere resistencia física y la capacidad de resetearse mentalmente punto a punto.
“Hay que ser explosivo en la tierra, hay que saber moverse bien, hay que saber defender. Siento que puedo hacerlo tan bien como casi cualquier jugador. Estoy en el top 10 y siento que mi nivel de atletismo iguala al de cualquiera. Cuando lo aporto en cada punto, genera problemas a mis rivales.”
La dimensión mental del tenis en tierra batida también es central. Auger-Aliassime describió la superficie como una que somete a una presión constante de concentración, con peloteos repetidos y largos que ponen a prueba la paciencia y la compostura. Enmarcó este aspecto no como una debilidad, sino como un área en la que la experiencia le ha dado mayor control.
“A veces los peloteos se alargan y hay que estar preparado para jugarlos uno tras otro. Te pueden arder las piernas, te pueden arder los pulmones, pero debes mantenerte listo y competir cada punto.”
“Siento que me he preparado para esto toda mi vida. He aprendido a sobrellevar el sufrimiento. Tu pulso va alto y aun así tienes que mantener la concentración. Siento que tengo todo en mi mente y en mi cuerpo para estar preparado para ello.”
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