Carlos Alcaraz confesó que no había experimentado placer en la cancha durante los meses anteriores a su triunfo en Indian Wells, donde venció a Daniil Medvedev por 7-6(5), 6-1. El tenista español no estaba en su mejor momento al llegar al Tennis Paradise, después de perder en las semifinales del Abierto de Argentina contra Nicolás Jarry y retirarse en el Abierto de Río tras disputar solo dos juegos contra Thiago Monteiro.
Sin embargo, Alcaraz se sintió bien en California. Completó 12 victorias consecutivas en el torneo y defendió con éxito su título, una hazaña lograda por última vez por Novak Djokovic entre 2014 y 2016. Además, la joven estrella ganó su 5º título de Masters 1000, una hazaña que solo ha logrado otro jugador antes de cumplir 21 años: Rafael Nadal, que acumuló 9 títulos de Masters.
En la rueda de prensa posterior al partido, Alcaraz expresó su alegría por la conquista del título, sobre todo después de unos meses irregulares:
"Si crees en ti mismo, tienes un buen equipo a tu alrededor y trabajas duro, todo puede cambiar. Creo que ésa es la lección más importante que saco de este torneo".
"Los dos últimos meses me costó encontrarme a mí mismo. No disfruté pisando la cancha. No fui yo mismo en la cancha los dos o tres últimos meses, así que fue difícil para mí", dijo Alcaraz. Significa mucho para mí ganar este torneo porque he superado muchos problemas mentales y físicos", añadió.
"Para mí, si gano torneos o no, me da igual. Se trata de disfrutar jugando al tenis, una vez que entro en la pista, poniendo mi juego. Es lo único que importa. Por eso estoy muy contento de levantar este trofeo, porque me he encontrado a mí mismo en este torneo y me he sentido bien", concluyó el número 2 del mundo.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.