La joven estrella está en las semifinales de las ATP Finals en su primera aparición en el torneo. El año pasado, siendo el número 1 del mundo, no pudo participar debido a una lesión tras una temporada complicada. Alcaraz, a sus 20 años, ya ha tenido que lidiar con lesiones y, a principios de año, tuvo que saltarse torneos, incluido el Abierto de Australia.
A pesar de sus notables resultados esta temporada, con seis títulos, incluido su segundo Grand Slam en Wimbledon y dos Masters 1000 en Indian Wells y el Open de Madrid, Alcaraz no ha mostrado su mejor forma al final de la temporada y ha perdido el número 1 mundial en favor de Djokovic.
Juan Carlos Ferrero comentó recientemente que Alcaraz necesita acostumbrarse al duro calendario si quiere seguir siendo uno de los mejores del mundo.
"Todos los jugadores llegan con exceso de kilómetros a final de año, hay muchas semanas en las que se juegan torneos. Y los mejores asumen más partidos, más presión, casi la obligación de tener que ganar en casi todos los torneos. Ese exceso de equipaje puede pesar más algunas semanas, y está afectando un poco a Carlos."
"Creo que profesionalmente tiene que empezar a aprender que el mundo del tenis va de enero a noviembre. Tiene que tomarse sus descansos, pero esto es una rueda que continúa, y es un trabajo y ahí es donde tienes que estar", añadió.
"Ser más consistentes en los partidos, no abrir puertas. A veces hay errores y es algo que tenemos que mejorar mucho. Aunque es verdad que abre puertas, siempre compite bien y al máximo nivel".
"Él lo sabe, el otro día ya dijo que Novak no te regala [errores].Tiene que mejorar su toma de decisiones y lo conseguirá con la experiencia. Carlos es muy emocional y eso a veces le ayuda y otras no tanto".
Alcaraz se encuentra en las Finales ATP, donde avanzó como primero de grupo y se aseguró un puesto en la semifinal ante Novak Djokovic. El ganador se enfrentará a Jannik Sinner, que atraviesa un gran momento de forma con cuatro victorias consecutivas y cuenta con el apoyo del público.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.