Mientras Carlos Alcaraz se prepara para el Netflix Slam del domingo por la noche, Juan Carlos Ferrero ve en su periferia a otro rival que no es Novak Djokovic ni Jannik Sinner de cara a los torneos más importantes del circuito ATP. Para Ferrero, Alexander Zverev también está arriba y después de su victoria sobre Alcaraz en el Open de Australia, es fácil ver por qué.
También le ha derrotado en cinco de los últimos ocho partidos y tiene las herramientas para hacer daño a Alcaraz, como ha quedado demostrado en el pasado. El entrenador cree que muchas de las estrellas del Top 10 tienen herramientas para hacerle daño, pero que Zverev también debería ser tenido en cuenta junto a los principales nombres.
"Alcaraz ha perdido varias veces contra Zverev, un rival a tener siempre en cuenta. Pero, en general, todos los top 10 pueden ponerle las cosas difíciles. Todos los rivales merecen el máximo respeto. Está claro que Djokovic y Sinner son los que expresan constantemente su mejor nivel", dijo Ferrero en una entrevista a MARCA.
Ferrero también señaló la importancia de su gestión de los puntos de ruptura. "Quizá tenga que tomar mejores decisiones en esos momentos y aprender a gestionar mejor las oportunidades. Es uno de los objetivos, pero es algo que aprenderá. Está tranquilo desde este punto de vista. Es algo temporal y no le damos demasiada importancia", explicó.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?