Jannik Sinner debutó con éxito en el Masters de París, al derrotar a Mackenzie McDonald por 6-4 y 7-6 y asegurarse su pase a octavos de final.
Sinner, que ha tenido un año estelar con títulos en el Masters 1000 Shanghai Open y el ATP 500 Vienna Open, demostró sus habilidades una vez más en este torneo.
Por otro lado, Mackenzie McDonald, número 4 del mundo, se retiró de Viena antes de su debut y comenzó su andadura en París-Bercy con una trabajada victoria sobre su compatriota J.J. Wolf, con un marcador de 1-6, 6-4 y 6-2.
En el primer set, Sinner estuvo casi impecable con sus saques, ganando cinco de los seis juegos de servicio sin ceder un punto. Hasta llegar al 4-4, sólo hubo un punto de ruptura, a favor de Sinner, pero McDonald logró salvarlo.
La joven estrella italiana se aseguró una ruptura en el noveno juego y tuvo la oportunidad de servir para el set, pero sucumbió a la presión de su oponente, permitiendo a McDonald romper sin conceder un punto. El set se alargó hasta el tie-break, donde el estadounidense se puso por delante con un marcador de 7-6(6).
En este segundo set, Sinner tomó la iniciativa en sus juegos de devolución y obtuvo un par de puntos de ruptura, aunque no pudo convertirlos. El italiano no tuvo problemas con su saque en todo el set y aprovechó los errores de McDonald en el duodécimo juego para ganar el set por 7-5 e igualar la contienda.
Sin embargo, McDonald no pudo mantener la regularidad en el último set y perdió su servicio dos veces consecutivas en el cuarto y sexto juego. Al final, sucumbió al tercer punto de partido de su oponente, y Sinner salió victorioso en un partido difícil, con un resultado final de 6-7(6), 7-5, 6-1.
El próximo rival de Sinner en octavos de final será el decimotercer cabeza de serie, Alex de Miñaur, que se clasificó tras derrotar a Andy Murray y Dusan Lajovic.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.