La derrota de Carlos Alcaraz en los cuartos de final del Miami Open ante Grigor Dimitrov por 6-2 y 6-4 podría hacer feliz a otros jugadores. Es el caso de Jannik Sinner, que podría convertirse por primera vez en número 2 del mundo a partir del próximo lunes.
El italiano sigue en liza en el torneo y defiende los puntos de la final del año pasado, aunque si se asegura el título, acumulará los suficientes para superar a Alcaraz.
En su búsqueda de un puesto en la final, se enfrentará a Daniil Medvedev en una revancha de la final del Abierto de Australia 2024 de hace dos meses. En aquella ocasión, el tenista de 22 años se hizo con el título tras remontar dos sets en contra.
La rivalidad con Medvedev ha visto ya 10 enfrentamientos, con el ruso ganando los seis primeros partidos, pero Sinner consiguió reducir la distancia y ganó sus cuatro últimos encuentros.
El actual estado de forma de Sinner y la reciente derrota de Alcaraz le brindan la oportunidad de convertirse en el primer italiano que alcanza el número 2 mundial. En estos momentos, cuenta con 8110 puntos en la clasificación en vivo, mientras que el español tiene 8645. Si Sinner logra el título, alcanzará los 8710 puntos y empezará la temporada de tierra batida justo por detrás de Novak Djokovic.
El serbio tiene 9725 puntos, y a pesar de su ausencia en Miami y su temprana eliminación en Indian Wells contra Luca Nardi, sigue cómodamente en lo más alto de la clasificación.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.