Jannik Sinner garantizó su presencia en las semifinales del ABN AMRO Open Rotterdam después de un excelente encuentro contra Milos Raonic, lamentablemente interrumpido por la retirada del tenista canadiense debido a una lesión cuando el marcador indicaba 7-6(4), 1-1.
El tenista italiano amplió su racha a 13 victorias consecutivas en 2024 sin haber encajado aún ninguna derrota. El reciente campeón del Open de Australia buscará ahora un puesto en la final cuando se enfrente en semifinales a Tallon Griekspoor, que avanzó tras derrotar a Emil Ruusuvuori por 7-5 y 7-6(4).
Raonic dio la gran sorpresa en Rotterdam al conseguir dos victorias consecutivas contra Jesper de Jong y el octavo cabeza de serie Aleksander Bublik con actuaciones impresionantes. Aunque Sinner era el gran favorito esta vez, Raonic consiguió llevar al límite al joven italiano.
En el primer set, ambos jugadores hicieron gala de su fortaleza en el saque, pero Sinner fue el primero en tomar la delantera en el quinto juego con un break. En su siguiente juego al servicio, Sinner no pudo confirmar su ventaja y concedió dos puntos de ruptura, que Raonic acabó aprovechando para igualar el set (3-3).
Con saque en 4-5, 15-40, Sinner se enfrentó a dos puntos de set para Raonic, pero como ha demostrado en numerosas ocasiones, Sinner se mantuvo fuerte en los momentos críticos y mantuvo la igualdad hasta el tie-break. Un único mini-break bastó a Sinner para llevarse el primer set por 7-6(4) ante un sorprendente Raonic que desplegó su mejor repertorio.
En este segundo set, ambos jugadores lograron mantener un juego de servicio cada uno, y después de que Raonic ganara su juego para igualar 1-1, decidió retirarse del partido, allanando el camino para que Sinner alcanzara las semifinales.
El rival de Sinner será Tallon Griekspoor, al que precisamente derrotó en semifinales del Abierto de Rotterdam 2023 (7-5, 7-6). El neerlandés llega en plena forma, con victorias sobre Lorenzo Musetti, Hubert Hurkacz (4º cabeza de serie) y Emil Ruusuvuori.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.