Con el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, una de las principales figuras deportivas de Italia estará ausente en la ceremonia inaugural. El número 2 del mundo,
Jannik Sinner, ha decidido saltarse los festejos para centrarse en su calendario inmediato de la ATP y en la preparación para el próximo torneo de Doha.
La decisión de Sinner llega pese a haber sido nombrado embajador de los voluntarios olímpicos, un rol que inicialmente alimentó especulaciones sobre su participación. Ya durante el Abierto de Australia fue evasivo cuando se le preguntó por acudir a la ceremonia, respondiendo simplemente: “No lo sé.”
El italiano ha dejado claro, sin embargo, que su ausencia no implica indiferencia. Habló en términos positivos del evento y de las actuaciones de sus compatriotas, señalando: “Estoy seguro de que habrá un ambiente increíble”, declaró a
La Gazzeta. “Hay muchísimos italianos compitiendo, especialmente de nuestro Tirol del Sur, lo cual es genial porque somos pequeños pero seguimos siendo conocidos en nuestros deportes. Será bonito verlo.”
Sinner también destacó a los deportistas a los que sigue personalmente, recordando su interés durante el Abierto de Australia: “Puse una alarma para ver sus competiciones”, dijo, en referencia al regreso de Federica Brignone y a los logros de Franzoni, a quien había vencido de niño. Aunque ausente, mantiene el vínculo con la acción, pero sitúa el tenis en primer plano.
Doha como respuesta inmediata tras Melbourne
El planteamiento de Sinner es pragmático. Aunque valora los Juegos Olímpicos y respeta el simbolismo, prioriza el tiempo en pista por encima de la ceremonia. Con la diferencia horaria más favorable en Doha, puede seguir las competiciones sin interrumpir su preparación. “Será bonito verlo”, reiteró, señalando que la admiración por sus colegas no supera su preparación.
El enfoque de Sinner en Doha llega tras un exigente Abierto de Australia, donde alcanzó las semifinales y cayó en una maratón a cinco sets ante Novak Djokovic—3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4—tras cuatro horas y nueve minutos, poniendo fin a su racha de 19 victorias en Melbourne. El italiano se marchó seguramente decepcionado tras no poder defender el título que había ganado en las dos últimas ediciones—y perder la opción de otra final de Grand Slam contra Carlos Alcaraz.
La derrota resultó especialmente frustrante por sus oportunidades. Sinner dispuso de dos ventajas pero no logró concretar, afirmando: “Tuve 16 de 18 bolas de break y no conseguí cerrarlo. Fue duro”, comentó el italiano en una rueda de prensa en Melbourne. Doha le ofrecerá una rápida opción de reaccionar en un cuadro que probablemente incluya a figuras como Carlos Alcaraz y Djokovic, lo que le permitiría recuperar impulso al inicio de la temporada.
Doha, próximo destino para Sinner mientras Alcaraz sigue como No. 1 del mundo
El 4 veces campeón de Grand Slam quedó muy por detrás en la clasificación después de que Carlos Alcaraz conquistara el título en Melbourne el pasado domingo. El español alzó su 7º trofeo de major tras derrotar a Novak Djokovic en cuatro sets, y además se convirtió en el jugador más joven de la historia en completar el Career Grand Slam—ganar los cuatro grandes al menos una vez.
En el caso de Sinner, entra en una fase particular de su temporada, ya que no tiene puntos que defender durante los próximos tres meses—puesto que estuvo suspendido en estas fechas en 2025. Con tres meses por delante sin defender puntos—un periodo que incluye cuatro Masters 1000 programados—Sinner tendrá la oportunidad de recuperar el número uno, aunque deberá maximizar puntos y títulos.
Alcaraz sigue como No. 1 del mundo por ahora con 13.650 puntos—por los 10.300 de Sinner. En la próxima actualización del ranking, Alcaraz perderá 500 de esos puntos, considerando que no disputará el Rotterdam Open para defender el título. De este modo, ambos volverán a coincidir en el Doha Open, que será el primer torneo para ambos tras la campaña de Melbourne.