“El jefe no puede ser una máquina”: Nico Jarry arremete contra el arbitraje electrónico tras su derrota en el Chile Open

ATP
martes, 24 febrero 2026 en 23:00
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La complicada temporada de Nico Jarry continuó en el Chile Open, donde el No. 155 del mundo cayó en primera ronda ante el croata Dino Prizmic (No. 120) tras más de dos horas y media de juego. Su derrota por 6-3, 5-7, 6-2 supuso otro revés para el chileno, que encadena ya nueve partidos consecutivos sin ganar. No registra una victoria desde que alcanzó los cuartos de final de Wimbledon el verano pasado.
Jugando en Santiago con un fuerte apoyo local, Nicolás Jarry tuvo tramos competitivos pero no logró sostener el impulso ante el jugador de 20 años. El partido fue parejo durante dos sets, con peloteos largos y un intercambio físico, pero los momentos críticos volvieron a caer del lado del ex No. 16 del mundo. La derrota profundiza una racha que ha visto caer notablemente su ranking en los últimos meses.
La tensión alcanzó su punto álgido en el penúltimo punto, con Prizmic sirviendo 5-2 en el set definitivo. Jarry discutió una marca electrónica que cantó fuera, insistiendo en que la pelota había rozado la línea. Con el encuentro a punto de terminar, expresó su frustración en pista: “La pelota tocó la línea y el sistema la dio fuera. Así de simple.” El sistema automatizado mantuvo la decisión, sin margen para una revisión adicional bajo la normativa vigente.
La frustración de Jarry continuó inmediatamente después del último punto. Tras saludar a Prizmic en la red y antes de dar la mano al juez de silla, se quejó con ironía: “Hagamos que las máquinas sean más importantes que los humanos, ¿no? ¡Felicidades!” Al salir de la pista, sacó su teléfono y fotografió la marca en cuestión, un gesto que recordó la crítica pública de Alexander Zverev al arbitraje electrónico en el Masters de Madrid el año pasado.

“El jefe no puede ser una máquina”

En la rueda de prensa posterior, Jarry dirigió sus críticas a la ATP y al margen de error asociado al arbitraje electrónico. Sostuvo que el sistema cometió un error decisivo en un momento clave, repitiendo que la pelota había caído dentro. “La pelota tocó la línea y el sistema la dio fuera”, afirmó, manteniendo que la tecnología le falló.
Jarry amplió sus comentarios para reflejar lo que describió como una preocupación más amplia entre los jugadores. Aseguró que no es el único en cuestionar la fiabilidad del sistema, y añadió que “son muchos” los que han expresado dudas similares. Su frustración se centró en lo que percibe como una falta de supervisión humana en decisiones clave.
“La pelota tocó la línea y el sistema la dio fuera. No soy solo yo, hay muchos jugadores que critican Hawk-Eye”, dijo el chileno de 30 años. “No entiendo por qué la ATP quiere que una máquina esté por encima de los seres humanos. No me hace sentido que el jefe sea una máquina, es ridículo.”
Las declaraciones subrayan un debate abierto en el tenis profesional sobre el equilibrio entre tecnología y arbitraje. Aunque los sistemas electrónicos han sustituido en gran medida a los jueces de línea en muchos torneos ATP, incluido Santiago, algunos jugadores siguen cuestionando la transparencia y los márgenes de tolerancia incorporados en el software.

La racha negativa se agrava en casa

La controversia se produjo en un torneo con un significado personal para Jarry. El Chile Open está organizado por su tía, Catalina Fillol, lo que añade visibilidad a su derrota en primera ronda. Sin embargo, los organizadores del torneo tienen autoridad limitada sobre la implementación del arbitraje electrónico, que sigue las directrices de la ATP en todo el circuito.
La racha actual de Jarry asciende a nueve derrotas consecutivas, que se remontan al verano pasado. Desde su aparición en cuartos de final en Wimbledon, los resultados no han acompañado. Lesiones, altibajos de forma y cuadros complicados han frenado el progreso que lo situó dentro del top 20. La derrota ante Prizmic prolonga una caída tanto competitiva como psicológica.
Pese al apoyo del público de Santiago, Jarry no pudo concretar las oportunidades clave. El partido se decidió por márgenes estrechos, pero una vez más se le escapó en el cierre. “No entiendo por qué la ATP quiere que una máquina esté por encima de los seres humanos”, dijo el ex No. 16 del mundo. “No me hace sentido que el jefe sea una máquina, es ridículo.”
Jarry centra ahora su atención en torneos Challenger tras no clasificar para el Sunshine Double en Indian Wells y el Miami Open. Buscará recuperar confianza cuando dispute la fase previa del Challenger de Punta Cana en dos semanas, intentando recomponer su forma y su trayectoria.
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