Ben Shelton sobrevivió a otra "batalla titánica" en el Open de Japón en Tokio tras remontar un set en contra ante Jordan Thompson y alcanzar la tercera ronda por 6-7 (5), 6-4 y 6-3. El número 19 del mundo había sufrido una batalla a tres sets contra el local Taro Daniel en su primer partido, mientras que Thompson había logrado una sorprendente victoria en sets corridos contra el Top 10 y tercer cabeza de serie Alexander Zverev.
Sin embargo, el número 60 del mundo no pudo repetir este éxito en la segunda ronda, ya que el potente saque de Shelton le ayudó a hacerse con la victoria tras tres ajustados sets.
El estadounidense se aseguró la primera ruptura del partido en el segundo juego de servicio de su rival, mostrando una impresionante variedad de saques para ponerse por delante. Sin embargo, tras aguantar un rato, una doble falta de Shelton igualó el set a 4-4. Con 5-5, los jugadores acabaron enzarzándose en un juego que duró más de trece minutos. Shelton dispuso de cuatro puntos de ruptura, pero Thompson logró salvarlos todos y mantuvo su servicio. En última instancia, fue necesario un tiebreak, en el que el australiano se adelantó en el último momento para ganar el primer set.
Sin embargo, Shelton volvió a la carga en el segundo set. Ambos aguantaron hasta el 5-4, cuando el jugador de 21 años logró un punto bien controlado en el deuce antes de pegar el aterrizaje en el siguiente punto para anotar un break crucial y llevarse el set por 6-4.
En el último set, Shelton alcanzó otro punto de ruptura cuando ganaba 2-1 con el saque y lo convirtió con éxito, lo que llevó a Thompson a estrellar su raqueta contra el suelo en señal de frustración. Shelton fue capaz de consolidar la ruptura y aguantar hasta que pudo servir para el set, que iba a ganar por 6-3. Shelton reservó su plaza en la tercera ronda, donde se enfrentará al quinto cabeza de serie, Tommy Paul.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?