Thiago Seyboth Wild es un jugador brasileño de 24 años, que se encuentra en la 63ª posición del ranking mundial, el puesto más alto de su carrera, y lleva varios meses jugando el mejor tenis de su vida. Será el próximo rival de Carlos Alcaraz, en la tercera ronda del Madrid Open.
El español viene de tener un estreno convincente, superando a Aleksandr Shevchenko en segunda ronda por 6-2, 6-1, despejando absolutamente todas las dudas que se podían plantear sobre sus problemas físicos en el antebrazo derecho. Por su parte, Seyboth Wild, ha vencido a Roman Safiulin en primera ronda por 6-4 y 6-4, y al italiano Lorenzo Musetti en segunda por idéntico resultado, 6-4 y 6-4.
Hablamos de un jugador que le gusta y se crece en los grandes escenarios. Todos recordamos su victoria ante Daniil Medvedev en la primera ronda de Roland Garros el año pasado por 7-6, 6-7, 2-6, 6-3 y 6-4. Sin embargo, su aventura llegó a su fin en tercera ronda cuando cayó ante el japonés Yoshihito Nishioka, también en cinco sets.
En el Open de Australia de principio de año, estuvo a punto de repetir la sorpresa en la misma instancia ante otro de los mejores jugadores rusos de la década. Llevó al límite a Andrey Rublev, para finalmente inclinarse por 5-7, 4-6, 6-3, 6-4 y 10-6 en el super tie-break del quinto y definitivo set.
Se caracteriza por tener un juego sólido desde el fondo de la pista. A veces peca de cometer muchas dobles faltas, pero cuando está centrado suele ganar sus juegos de servicio. Tiene un estilo agresivo, yendo a por el golpe ganador y bastante fuerza mental, creciéndose en momentos bajo presión.
Será un rival con el que Alcaraz deberá tener cuidado, aunque si el antebrazo derecho le sigue respetando como lo ha hecho en el primer partido, no debería tener ningún problema para pasar de ronda, probablemente en dos sets si tiene buenas sensaciones en la pista como hoy. Aunque hay que decir que Seyboth Wild es mejor sobre tierra batida que Shevchenko, lo cual no debería ser un problema tampoco para Carlitos.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.