El tenista destacado de Australia, Alex de Miñaur, compartió cómo su vínculo con la británica Katie Boulter ha tenido un efecto beneficioso en su carrera profesional.
Los dos han estado saliendo durante un tiempo y pueden ser descritos como una de las parejas más seguidas en el tenis. De Miñaur fue citado recientemente en un informe donde reveló cómo su novia Boulter le ha ayudado a lidiar con resultados difíciles en la cancha.
"Me enseña a disfrutar de la vida, a disfrutar del proceso, a no dejar que los resultados dicten tu vida", afirma. "A veces he sido muy duro conmigo mismo y me he tomado las derrotas muy, muy mal. Pero por el mero hecho de estar con ella, he sido capaz de superarlo mucho más rápido y aprender a disfrutar y ver las cosas buenas de la vida fuera de la cancha".
En cuanto a sus objetivos personales, de Miñaur declaró que todo lo que desea es tener una carrera en la que, después de retirarse, pueda mirar atrás con la tranquilidad de haberlo dado todo cuando tuvo la oportunidad de rendir al máximo en la cancha.
"Lo único que quiero conseguir en mi carrera es poder sentarme en el sofá, una vez que todo esté dicho y hecho, y saber que me he esforzado al máximo y que he hecho todo lo que he podido", declaró. "No quiero arrepentirme de nada. Eso significa sacar lo mejor de mí mismo y ver dónde tengo que mejorar, lo que tengo que hacer en ciertas situaciones para, en última instancia, ser capaz de terminar mi carrera y estar contento y saber que lo he dado todo".
De Miñaur lo pasó mal en el primer Grand Slam del año -el Open de Australia-, donde quedó eliminado tras perder en cuarta ronda contra el ruso Andrey Rublev en un emocionante partido a cinco sets con un marcador de 6-4, 6-7, 6-7, 6-3 y 6-0.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.