El partido comenzó con un primer set donde Davidovich Fokina logró aprovechar su única oportunidad para romper el servicio de Struff. La capacidad del andaluz para capitalizar en el servicio de un sacador tan poderoso como Struff fue muy importante para asegurarse el set inicial con un marcador de 6-4.
Sin embargo, el segundo set se convirtió en un verdadero duelo, ya que ninguno de los dos jugadores pudo obtener oportunidades para romper el servicio del otro. El set se prolongó hasta llegar al tie-break, donde Struff fue quien finalmente logró imponerse, cerrando el set con un 7-5 en la muerte súbita.
El tercer set arrancó con Struff rompiendo el servicio pronto. Sin embargo, Davidovich Fokina se generó varias oportunidades para igualar el marcador. Finalmente, el malagueño logró devolver el break y nivelar el set. A partir de ese momento, ambos jugadores elevaron su juego con un servicio más consistente y el set finalmente se decidió en otro tie-break, donde Struff volvió a llevárselo una vez más, asegurando la victoria en su primera oportunidad con un marcador de 7-4 en el juego decisivo.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.