El tenista español ya ha superado la primera ronda en Flushing Meadows y se ha embarcado con éxito en su misión de defender el título que logró en 2022, cuando consiguió su primer Grand Slam al derrotar a Casper Ruud. También ha asegurado su posición como número 1 del mundo por primera vez en su carrera.
Alcaraz defiende 2000 puntos en las próximas semanas y tiene una estrecha diferencia de puntos con Djokovic. Además, Djokovic no compitió en la edición de 2022, lo que significaba que se sabía de antemano que Djokovic sólo necesitaba pisar la pista en la primera ronda para superar a Alcaraz al final del campeonato.
Ya sin la defensa del número 1 del mundo, Alcaraz se centra en jugar a su mejor nivel:
"Estaba emocionado por jugar mi primera ronda aquí en el US Open", dijo Alcaraz.
"Fue estupendo volver a pisar la pista en el Arthur Ashe después de la gran racha del año pasado. Me hacía ilusión volver".
"No pienso en defender el título. Sólo me centro en jugar a mi mejor nivel, en recuperar el nivel que jugué el año pasado e intentar hacer lo mismo que hice el año pasado. Eso es lo único en lo que pienso ahora mismo".
El jugador de 20 años reconoció que espera seguir luchando por el número 1 del mundo y que volver a lo más alto de la clasificación es uno de sus objetivos.
"Para mí es agoal. Ya he dicho antes que estamos librando una buena batalla por el número 1, Novak y yo", explicó Alcaraz.
"Sabía que iba a recuperar el nº 1 después del US Open.
"Cuando termine el torneo, intentaré recuperarme lo antes posible. Ese es mi objetivo. Estoy trabajando para ello. La temporada tiene muchos torneos hasta que acabe el año. Intentaré recuperarme antes de que acabe el año", añadió.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.